Blog de Parentepsis

¿Te consideras una persona pesimista? ¿Prestas atención a tu diálogo cuando tratas de explicar por qué suceden las cosas? ¿a qué achacas las desgracias? Tres son las dimensiones cruciales en la pauta explicativa negativa, la permanencia, la penetración y la personalización: La Permanencia, es la dimensión que valora cuánto de ese suceso negativo es considerado cómo inamovible, cuánto permanecerá, la creencia de que haga lo que haga no desaparecerá, valorándolo en términos de siempre o nunca, etc. como por ejemplo “siempre tengo mala suerte”, “las dietas no sirven”, “soy un desastre”, “nunca funciona”, etc. La Penetración, se refiere a alcance, a la amplitud, cuánto penetra el daño ante un acontecimiento negativo, etc. por ejemplo “todos me odian”, “los libros no valen para nada”, etc. Personalización, hace referencia a cuánto eres tú el culpable de lo malo que te sucede. Por ejemplo, “soy un estúpido”, “soy una mala madre”, etc. Esta última, la personalización, es la dimensión que más fácilmente puede exagerarse y la que controla cómo nos sentimos hacia nosotros mismos, dañando nuestra autoestima cuando se emplea en negativo....

Decía cierta escritora que en la vida no se puede dar marcha atrás, que hay que seguir adelante. Que la vida es una calle de sentido único y que vivir es como montar en bicicleta, hay que seguir pedaleando para mantener el equilibrio. En cada vida hay muchas vidas, seguir adelante es un constante proceso de nacer, vivir, morir y volver a renacer. Seguir adelante es crecer, porque si uno no crece cada vez ha de pagar más por seguir siendo uno mismo. Se requiere vitalidad, volver a empezar. No progresar es desvitalizarse minuto a minuto y caer en la depresión y la indefensión. El precio de la inmovilidad es cada vez más alto, como una hipoteca que en vez de decrecer, aumenta mes a mes. Recuerda que vivimos mientras nos renovamos. Encontramos las razones por las que vivir y seguir adelante, viviendo y no tanto pensando y programando. La confianza es la brújula de la vida, no el control. La confianza de que todo irá bien, la confianza basada en la autoestima y en el...

La autoestima es la relación irrenunciable y permanente que mantienes contigo. De ti no te puedes divorciar ni separar, y te guste o no estarás contigo hasta el final de tus días. Puedes convivir en una larga luna de miel o mantener una guerra constante en tu interior. La decisión es solo tuya. La autoestima se construye de forma inconsciente durante los primeros años de la infancia, mientras se forma el yo, la identidad, el autoconcepto y los primeros paradigmas acerca de quien eres. Pero durante el resto de tu vida te des cuenta o no sigues trabajando esa relación. Y puedes empeorarla o mejorarla. Muchas personas no son conscientes de esa relación, no prestan atención al propio diálogo interior, a lo qué se van diciendo, cómo se lo van diciendo, qué sienten respectos a sí mismos y como actúan a su favor o en su contra. Y sin embargo la autoestima es muy importante, porque esa relación contigo es la que hace que tu vida sea una experiencia maravillosa o un infierno. Es la que te hace...

Todo a nuestro alrededor es ruido. El tráfico, los teléfonos, la radio o la televisión, gente constantemente rodeándonos, la música … tan acostumbrados a él que ni lo apreciamos. Si consigues darte cuenta del ruido que te envuelve y deliberadamente lo acallas te encontraras con otro ruido menos perceptible inicialmente y más desconocido, el ruido interior. Apaga la radio cuando te dirijas a tu trabajo, corre en silencio, no enciendas la televisión nada más entrar en tu casa, ni acompañes cada paso con una canción y escucha. El silencio exterior te facilitará llegar a alcanzar ese contacto interior. Ya este primer paso a veces no es fácil. Sentir aburrimiento, vacío, malestar e incluso rechazo no hacen más que indicar la necesidad de trabajar el silencio y la quietud. Superadas las primeras barreras, nos queda lidiar con el silencio interior. Cuando suprimas los elementos de ruido, descubrirás un ruido mucho más molesto que un claxon, que constantemente bombardea tu mente sin dar tregua al verdadero silencio. Es esa voz, que suena a ti pero que no eres tu, que te...

El miedo es una emoción natural, y como tal, no es mala en sí misma y es inevitable. El miedo lo “sufren” todos los animales y se vive como una sensación desagradable ante lo que se percibe como un peligro. El valor del miedo es asegurar nuestra supervivencia, forma parte de nuestro instinto de conservación y nos permite estar alerta y en guardia cuando debemos estarlo. El miedo es nuestro seguro de vida. En los niños es un trámite natural en su proceso madurativo y todos ellos, en algún momento de su infancia, tienen miedo. Por ejemplo, la imaginación desbordante de la infancia, su pensamiento crítico no desarrollado aún y los estímulos que perciben a su alrededor conforman una unión amenazante para el cerebro emocional de los niños. Los comics, las películas, las noticias e incluso las conversaciones entre sus padres contienen material muchas veces no adecuado para ellos, por lo que es conveniente estudiar su contenido y filtrar lo que no sea beneficioso para los niños. Otro miedo posible en los niños es el miedo a...

El sistema educativo pretende sociabilizar a las personas de manera que compartan determinados principios básicos, una cultura con la que se identifiquen y les proporcione identidad común, ciertos valores que den sentido a su conducta y les permitan tomar las decisiones de su vida de acuerdo a los mismos y determinada información y conocimientos con los que entender mejor el mundo en el que viven y aprender una profesión. ¿Pero que fue lo que realmente aprendí en la escuela? Aprendí el nacimiento, curso desembocadura, afluentes y subafluentes de determinados ríos. Los nombres, apellidos, años, lugares de nacimiento y hechos relevantes de personas públicas más o menos insignes aunque muchos de ellos ya olvidados. Las fechas de batallas sangrientas, las glorias de los ganadores y la maldad y miserias de quienes perdieron. Aprendí ha hacer ecuaciones, el sistema periódico, las leyes de Mendel, las formaciones montañosas y las cordilleras principales, como resolver raíces cuadradas, a consultar las tablas de logaritmos, declinar en latín, las reglas de ortografía y a tener buena letra. Afortunadamente, el inconsciente que es quien...

A estas alturas del año ya sabrás si los propósitos ante la noche vieja eran reales. ¿Vas al gimnasio?, ¿qué tal la dieta?, ¿le has dicho que la quieres?, ¿sigues siendo exfumador?, … Al acabar el año, nos invade un sentimiento de cambio de ciclo que nos predispone a augurar nuevos comportamientos, sabedores de que seremos completamente capaces de llevarlos a cabo. Y es así. Eres totalmente capaz de cambiar, de ir al gimnasio con disciplina, de aprender a comer mejor, de sincerar tu amor y de pasar página en hábitos tan tóxicos como fumar. Si somos capaces, ¿qué pasa? ¿por qué siento que no puedo hacerlo? ¿por qué cuesta tanto cambiar? Todo cambio ofrece resistencias. Somos seres de hábitos y vivimos gran parte del tiempo en “modo automático” pensando, haciendo y sintiendo por tendencia por lo que, cuando queremos pasar al “modo manual”, todo nuestro cuerpo, nuestro cerebro, se resiste a hacerlo. Antes de entrar en faena y luchar con las resistencias que ofrece tu cambio, plantéate si el reto al que te enfrentas es objetivo, realista,...

Cuando ser rebelde es la solución, cuando ir a la contra es la manera de acertar, cuando pensar diferente a una mayoría es estar más cerca de la verdad que ellos, cuando actuar de forma distinta a lo que se venía haciendo hasta ahora es conseguir mejores resultados. Cuando ser rebelde no significa que seas obstinado, terco, desobediente o indisciplinado. Cuando ser rebelde e ir a la contra es la mejor respuesta. ¿Pero cómo saber que el momento de ser rebelde es ahora? Sabes más de lo que eres capaz de expresar. Tener una intuición y seguirla no es apostar, no es ir al casino esperanzado de que en la ruleta salga el rojo y jugártela porque sí. Una intuición, una corazonada es una idea que aparece rápida y súbitamente en tu consciencia y que se instala en ella. De las razones subyacentes a dicha intuición no eres plenamente consciente pero es lo bastante fuerte para que quieras actuar en función de la misma. El riesgo es actuar cuando lo que te pide tu intuición te...

El miedo a la muerte es uno de los temores más profundamente grabados en nuestro psiquismo y nuestra biología. Se trata de un terror primitivo, antiguo y oscuro que se pierde en la noche de los tiempos. Algo impreso en nuestro inconsciente colectivo y que nos afecta tanto si se trata de nuestra propia muerte como de la muerte de los otros. Para Erich Fromm, el miedo a la muerte junto con el miedo a la locura, son los dos miedos básicos sobre los que se estructuran el resto de temores, angustias, ansiedades y fobias. La muerte es el final real, innegociable y sin retorno. Pero sobretodo es real, no es una fantasía, ni un deseo, ni algo imaginario. Y es precisamente este contenido real lo que a unos les resulta tan perturbador e inquietante y a otros tan liberador. Tanto cuando se trata de la propia muerte, que podremos vivir como el cierre definitivo de todo aquello en lo que estábamos presentes, como cuando se trata de la muerte es de otras personas cercanas que...

A la hora de tomar decisiones, ya sea que sofá comprar, si volver a estudiar o no, en que acciones invertir o si cambiar de trabajo o no, hay una manera infalible para que tras la elección hecha no sientas que quizás no haya sido la mejor elección. Sigmund Freud dijo “cuando tomo una decisión de poca importancia siempre me resulta útil valorar los pros y los contras. Sin embargo, en temas vitales…, la decisión debería surgir del inconsciente, de nuestro interior.” Los psicólogos Ap Dijksterhuis y Zeger van Olden realizaron un experimento sobre la satisfacción en las elecciones mediante un procedimiento de elección de pósteres a partir de tres técnicas de análisis diferentes. La primera elección se tomaba a partir del examen, durante un minuto y medio, de 5 carteles anotando las principales razones por las que le gustaba o disgustaba cada uno de ellos, analizar las ideas escritas y tomar una decisión eligiendo el póster ganador. El segundo grupo de participantes miraba los 5 carteles y elegía el que más le gustara. Y por...