David del Bosque / 16.07.2018

En la vida hay problemas, conflictos, derrotas y decepciones. La vida es tan grande, contiene tantas experiencias que sólo los inconscientes, los ingenuos y los ególatras esperan no tener que enfrentarse nunca a situaciones que les superen, paralicen, descontrolen o desorienten. Desarrollar nuestra fortaleza emocional es uno de los ejercicios más necesarios para prepararnos para la vida, para afrontar todo aquello que sin duda viviremos y que requerirá de nosotros una destreza psicológica notable. La fortaleza emocional es, por tanto, la suma de los recursos psicológicos que nos permiten enfrentarnos a las adversidades y a los retos de nuestra vida y salir airosos de ellos. El primer paso para desarrollar nuestra fortaleza emocional es tener una razón para enfrentarnos a las adversidades. Se trata de encontrar en nuestro interior aquellos motivos que justifiquen el esfuerzo de superar el invierno y llegar a la primavera. Es difícil soportar la tempestad sin la esperanza de un día soleado después. Tener un propósito otorga más fortaleza emocional que ser una veleta que cambia con cada golpe de viento. Con...

Miguel Ángel Paredes / 09.07.2018

La autoestima es la relación que tú mantienes contigo. También es el reflejo de tus relaciones personales, es decir, cuando tu autoestima es buena, atraes personas a tu entorno con las que compartir la felicidad, os ayudáis, crecéis y os sentís bien. Sin embargo, cuando tu autoestima tiene algún problema, este se expresa en las relaciones que estableces con otros, pueden ser tus amigos, compañeros de trabajo, pareja, familia o personas más lejanas. Así, la manera en como te tratan otras personas, responde las creencias que tienes sobre ti y las lecciones que necesitas aprender en esa experiencia compartida con la otra persona. Tu autoestima la puedes ver reflejada en: El trato: tanto el que das como el que recibes. El trato existente con las otras personas refleja el trato que tú te das a ti. Si te tratas mal o tratas mal a otras personas, no te tiene que extrañar que ese sea el trato que tú recibas. Si tu autoestima es alta y te tratas con cariño sabrás cuidar de ti y escogerás personas...

Miguel Ángel Paredes / 02.07.2018

Siempre es posible reparar la autoestima. Y hablamos de reparación porque la autoestima es el equivalente psicológico de la salud física, es decir, lo natural es contar con una autoestima sana, sentirnos bien con nosotros mismos, conocernos y querernos. Lamentablemente este es uno de esos casos donde lo natural no es lo frecuente. Tal vez por eso, el momento en el que decides reparar tu autoestima suele venir precedido por una crisis. Puede ser una crisis psicológica, por ejemplo un cuadro de ansiedad o tras una depresión, puede tratarse de una crisis de pareja, tras una separación o un desengaño, es habitual hacerse estos planteamientos tras una crisis profesional y tomes conciencia de que tu trabajo ha dejado de interesarte o simplemente has sido despedido. Y en muchas otras ocasiones este paso se da tras una enfermedad importante, donde la proximidad de la muerte hace que tu escala de valores se tambalee y reconsideres tus prioridades. La reconstrucción de tu autoestima pasa por dos momentos y si quieres recuperarla tendrás que pasar por ambos y en el...

Irene Molina / 25.06.2018

En la introducción de “Cuentos para Pensar” (recomendación de esta semana), Jorge Bucay explica cómo nos movemos por creencias, paradigmas, verdades, … que durante un tiempo lo son, pero, se modifican, trasforman o descartan al crecer y descubrir nuevos o incompatibles planteamientos. ¿Existen referentes inamovibles que no … caduquen? Jorge Bucay identifica 3 verdades incuestionables para él que he decidido publicar porque creo que en el camino del crecimiento de la autoestima pueden convertirse en faros que guíen nuestro camino. La primera y contundente verdad es que, LO QUE ES, ES. Parece obvio, no? Pero las implicaciones de esta verdad son realmente profundas y reparadoras. Esta 1ª verdad implica la aceptación de los hechos, las cosas y las situaciones tal y como son. “La realidad no es como a mí me convendría que fuera. No es como debería ser. No es cómo me dijeron que iba a ser. Ni es como fue. No es como será mañana. La realidad de mi afuera es como es.” El cambio solo puede darse desde la consciencia del momento actual y para ello...

David del Bosque / 18.06.2018

Casi todas las personas que tienen éxito son vendedores eficaces, vendedores que saben vender el valor de sus servicios para que otros confíen en ellos y les compren dichos servicios. En esta idea, en el valor que uno pone a lo que hace y ofrece a los demás, se encuentra el primer gran obstáculo para ser un gran vendedor: el miedo a ser rechazado. Para superar dicho miedo, hay un pensamiento central que no debes olvidar. Detrás del cliente hay una persona que tiene derecho a decirte que no. Cuando te dicen no a lo que les vendes, no te están humillando, no te están minusvalorando, no te están juzgando, simplemente ejercen su derecho a negarse a hacer lo que les pides. El primer paso para vender mejor es respetar al cliente como persona. El segundo paso para ser mejor vendedor es tener muy claro por qué quieres vender. La mejor respuesta posible, la que ayuda a que vendas mejor, es que con lo que vendes ayudas a otras personas a conseguir lo que quieren. El...

Miguel Ángel Paredes / 11.06.2018

La autoestima se puede entrenar y por lo tanto mejorar y desarrollar. Trabajar la autoestima es como ir al gimnasio o hacer dieta, requiere constancia y disciplina para conseguir resultados estables en el tiempo y que terminen formando parte de tu personalidad. Pero sin duda el esfuerzo vale la pena, porque el resultado es una vida feliz. La autoestima es la relación que tú mantienes contigo y por lo tanto la única de la que no puedes escapar. Si esa relación es mala la soledad o no estar ocupado en algo se convierte en una condena. Es como estar todo el día en la compañía de alguien que no soportas, si has vivido esa experiencia alguna vez, sabes muy bien lo desagradable que resulta. Pero si la relación en buena, también es como estar todo el día con alguien que te encanta, seguro que eso lo has vivido y conoces lo gratificante que es. Para que tu autoestima mejore puedes hacer cosas fáciles que te ayudarán a sentirte mejor contigo: Observa tus pensamientos y tu diálogo interno....

Juan Canyellas / 04.06.2018

El ser humano está programado para errar, para equivocarse y para rectificar a través del aprendizaje. Hasta aquí parece estar todo correcto, sin embargo, nada más lejos de la realidad, el aprendizaje es nuestra asignatura pendiente. Muchas veces, cuando algo nos molesta, o nos fastidia o nos irrita, experimentamos una sensación de displacer y acto seguido, nuestra mecánica emocional se pone en marcha para gestionar dicho mal estar. Aquí es donde se produce una pequeña interferencia en el aprendizaje de la autogestión emocional. La mayoría de las veces, “creemos creer” gestionar correctamente dicha incomodidad, alejando nuestra atención del problema e ignorando por completo lo que nos dicen nuestras emociones. Esto es errar y perpetuar un mal aprendizaje. Negando lo hechos o las evidencias de que algo que hemos vivido no nos ha ido bien, avivamos el conflicto latente entre el yo, mi conflicto y el otro, relegando de tal modo la sanación a un lugar recóndito de nuestro ser. Callar no es una opción y bien sabemos que es la primera respuesta que adoptamos. Si guardamos silencio ante algo...

David del Bosque / 21.05.2018

Compararse con otros es medir tu vida desde las suyas, sentirte mal por envidia ante el posible éxito de los demás y sufrir por lo que tú no tienes. Compararse con otros es padecer y compadecerse por llevar una vida más aburrida, anodina o absurda que los demás… como si la vida de ellos fuese indudablemente mejor que la tuya. Compararse con otros es tener miedo a que te perciban como fracasado, atormentarse por no causar admiración en los demás y ser relegado a un papel secundario. Compararse con otros es sospechar y desconfiar, barruntar que los demás han tenido privilegios y atajos que tú no has tenido. Compararse con otros es obsesionarte con la idea de que tus relaciones son un lastre, un peso muerto que te frena y no te permite llegar a ser quién deberías ser. Compararse con otros es acumular ira porque el mundo, tu mundo, no es como debería ser y acabar desenamorándote de él. Compararse con otros es olvidarse de que realmente ya tienes todo lo que necesitas. Que confundes deseos...

Miguel Ángel Paredes / 14.05.2018

La decisión final marca el momento de la verdad. Antes o después, en algún instante, tendrás que tomar este tipo de decisiones. Con ellas arrancas el comienzo de una nueva etapa de tu vida. Siempre suponen un cambio radical y determinante, sin medias tintas, ni tibiezas. Se trata de elecciones sin términos medios donde lo tomas o lo dejas. Y las consecuencias de estas decisiones tienen un impacto rotundo y contundente en ti y en tu entorno. El momento de la verdad, puede ser terminar definitivamente con una relación importante, con la que has compartido años. Tal vez con la que has creado una familia. Pero en ese punto vas a tener que escoger entre las otras personas o tú. Tendrás que decidir entre evitar el conflicto, las lágrimas o las culpas y vivir de acuerdo contigo, asumiendo los resultados, las ganancias, los peligros y las pérdidas. Este tipo de decisiones implican una renuncia y una ganancia. No entienden de matices, al final son blanco o negro. Escoges algo nuevo para terminar con algo viejo. Escoges la libertad...