Nada es porque sí. Todo tiene una razón por remota o absurda que parezca. Todo tiene una explicación, aunque en ese momento no sepamos cual es. Todo lo que te sucede es el efecto de algo que lo causa. Tus emociones, el tipo de vida que haces, tus finanzas, tus relaciones o tu salud, tienen una razón que explica el punto exacto en el que te encuentras. Te sientes bien o mal, tienes poco...

Las cosas no son buenas o malas. Nosotros las interpretamos así. Y al hacerlo, les atribuimos un significado y confundimos ese significado con la realidad. Somos nosotros, en función de nuestras creencias, emociones, conductas, expectativas y experiencias pasadas los que construimos esa realidad imaginaria en la que vivimos cautivos de nuestra propia creación. Tus pensamientos, mediante tu diálogo interno, son el material con el que fabricas tus circunstancias, vives tu presente y preparas tu futuro. Si piensas que tu trabajo es...

La autoestima se puede entrenar y por lo tanto mejorar y desarrollar. Trabajar la autoestima es como ir al gimnasio o hacer dieta, requiere constancia y disciplina para conseguir resultados estables en el tiempo y que terminen formando parte de tu personalidad. Pero sin duda el esfuerzo vale la pena, porque el resultado es una vida feliz. La autoestima es la relación que tú mantienes contigo y por lo tanto la única de la que no...

Dicen que del amor al odio hay un paso. Pues, por ende, hay el mismo camino de vuelta. Tiendes a odiar, a sentirte furioso, a enrabiarte, … ¿qué te lleva a sentir esas emociones? Hay quién diría que la gente que es insoportable, los ciclistas del arcén impidiéndote avanzar con rapidez, la de recepción que es realmente una mujer profundamente estúpida, … Y cuando piensas así ante esas situaciones ¿Qué haces? ¿Pitas poseído? ¿Haces un adelantamiento imprudente?...

¿Has oído hablar alguna vez del efecto placebo? El efecto placebo es un conjunto de efectos sobre la salud que se producen por la administración de un placebo, que es una sustancia que carece de acción curativa pero que consigue un efecto terapéutico en la persona que se lo toma convencido de que es realmente eficaz. No es magia. Nuestro cuerpo tiene una inteligencia innata que nos permite proporcionarnos toda una serie de componentes químicos con propiedades...

El cambio es algo natural y continuo. Permanentemente estamos cambiando. A la hora de hacer esos cambios podemos afrontarlos desde diferentes perspectivas. Podemos cambiar de look, cambiar de coche, de ciudad, dejar la pareja, cambiar de trabajo o de profesión, podemos acoger un perro, tener un hijo, casarnos, pintar el salón, dejar de fumar, hacer dieta. Hay quién trata de cambiar lo que hace en su vida sin modificar en absoluto lo que piensa sobre esa conducta....

Si por tendencia eres capaz de saber lo que la otra persona está pensando, si te das cuenta del porqué de los comportamientos de la gente que te rodea, si con audacia descubres los entresijos de las mentes ajenas, este blog será de tu interés. Acaban de entrar, en el mismo café en el que relajadamente tomas un té, un padre con sus tres revoltosos hijos armando un buen revuelo y rompiendo la tan preciada calma...

Pensar está sobrevalorado, es una habilidad más que te ha dado la evolución para sobrevivir en entornos cada vez más complejos. Pero no es más importante por ejemplo que comer. Pensar, estar preocupado por algo, no te va a alimentar. Darle vueltas a algo sin parar, en modo centrifugadora, no aporta nutrientes a tu organismo. Al pensar constantemente sobre problemas, preocupaciones, posibles fracasos y catástrofes futuras le estás dando más importancia a esta habilidad que...

Las emociones no son más que sustancias químicas que empapan las células de nuestro cerebro acostumbrándose a recibir esa dosis y pidiendo cada vez un poquito más. Todas las adicciones son emocionales. El enganche se produce a la emoción que esa persona, esa actividad o esa sustancia nos produce. Por ejemplo, podemos usar a personas cercanas, a nuestros hijos adolescentes, para sentir decepción, culpa o rabia de manera continuada produciendo una habituación cerebral a esas emociones...

No se puede cambiar haciendo lo de siempre. Parece obvio, ¿verdad? Cuando hacemos lo de siempre, ocurre lo de siempre. El cambio exige planteamientos y acciones diferentes. Si los problemas se repiten hablan de un cambio superficial lo que significa que hemos cambiado para no cambiar. Hay que tener muy presente que todo cambio ofrece resistencias ya que el cerebro es de hábitos fijos. Algunas que pueden dificultar lo son la pereza, el miedo, el autoboicot,...