El cortoplacismo, la búsqueda puntual y sistemática del placer, la tiranía de los impulsos, seguir el camino fácil. La vida sin un sentido a largo plazo es un tobogán hacia las satisfacciones egoístas. Nada en el futuro importa tanto para renunciar al placer inmediato, todo vale para sentirse uno bien ya. Hacer lo conveniente en lugar de lo responsable posterga las consecuencias negativas de nuestro egoísmo a nuestro yo del futuro. ¿Y si se puede lograr algo muy bueno más adelante, renunciando a premios menos valiosos pero más seguros ahora? Somos capaces de inhibir nuestras respuestas impulsivas, somos capaces de planificar acciones que seguidas paso a paso dan lugar a resultados extraordinarios, somos capaces de ceder algo importante de nosotros mismos para negociar con otras personas y llegar a acuerdos enriquecedores y duraderos. Pero, ¿por qué razón hemos de hacer este esfuerzo si parece que uno puede estar bien ya haciendo lo que le venga en gana? En primer lugar porque el placer como fuente principal de nuestro bienestar nos debilita. Nos hace cobardes, inmaduros y adictos...

No se trata de un blog que te enseñe cómo meditar. Sino, más bien, un blog destinado aquellos que se resisten a empezar a meditar, que piensan en ello, que les gustaría poder hacerlo, que le han dicho que tiene beneficios pero que sienten que no es para ellos. Hay que superar las resistencias. De eso se trata. ¿Vives con una profunda pero sutil sensación de insatisfacción y vacío interior, a pesar de haber conseguido mucho de los logros que te proponías alcanzar? ¿tratas de obtener más y más, tapando esa incomodidad con cuestiones superficiales, cuando lo que realmente buscas es la paz, la felicidad y la desaparición de la sensación de necesidad no cubierta? ¿Tratas de controlar tu vida y es desalentador ver que la vida es incontrolable, que el cambio constante es una parte inevitable de ella? ¿Sufres? En la meditación encontrarás la liberación. Las ganancias son todas. No solo mentales, sino también físicas. Combate la depresión y los síntomas del estrés, da paz interior (sosiega, aporta serenidad, calma ...

¿Prácticas algún deporte? ¿Te planteas hacerlo pero no acabas de comprometerte? ¿No sabes muy bien como retomarlo? El deporte, sea el que sea, jugar a pádel, pedalear, nadar, el yoga o escalar montañas, es una fuente de autoestima. No solamente porque cuides de tu salud o de tu imagen o cambie tu estado de ánimo por eso de la liberación de endorfinas que sí, sino porque el deporte es un reto constante. Volver al gimnasio tras años de abandono y tener que ponerte unas mallas en público, para muchas personas ya es un paso enorme. Afrontar el miedo, la vergüenza y la incertidumbre al salir a lo desconocido, son algunas de las barreras con las que se encuentran las personas que tratan de comenzar una actividad deportiva. Ante esas resistencias la clave está en la insistencia y, en esa insistencia, el crecimiento. Pasa la vergüenza siendo amable contigo mismo, afronta el miedo con valentía y no vuelvas corriendo a tu cueva, exponte y persiste porque pronto, antes de lo que tú te crees, esas mayas y esa sala...

A veces es relativamente fácil caer en la inercia y la rutina, en el “todos lo días lo mismo”, el abandono, la distracción y el vacío. Incluso es posible pasar a coquetear con determinadas adicciones para soportar esa sensación de aburrimiento y sustituir por la anestesia o la intensidad del instante lo que verdaderamente significa vivir. Perder la ilusión por lo que antes nos sentíamos motivados, y ver como se apaga la chispa que en otro tiempo encendía nuestro entusiasmo y nuestra pasión, puede ser en algunas ocasiones el camino que conduce a la depresión. La depresión es el pozo negro donde fermenta el desencanto, la tristeza, la desgana y el hastío. Por eso, es importante, que antes caer en el abismo con voluntad te plantees otras opciones. Algo diferente, tal vez algo que nunca has hecho y siempre has deseado, que te saque de ese estado de ingravidez emocional al que te ha llevado el canto de tus particulares sirenas. Te propongo cinco opciones para salir del bloqueo y recuperar tu autoestima. Puedes escoger una o...

La autoestima es la relación que tú mantienes contigo. Es la única relación de la que no te podrás separar nunca. Por eso es importante que te lleves bien contigo. Porque cuando tu autoestima está sana, es decir te quieres y te valoras, te mueves por la realidad como por tu casa, y aunque tengas que resolver imprevistos lo haces con naturalidad y no transformas las dificultades en dramas Hay varias cuestiones muy concretas que tendrás que poner en marcha para mantener tu autoestima en forma día a día.   Acéptate. Estés en el punto en el que estés. Sano o enfermo, con trabajo o en el paro o con pareja o sin ella. Acéptate. Recuerda que aceptarte no significa que resignarte y aguantar. Tampoco que tengas que hacer que la situación en la que estás de repente te guste. Simplemente significa que a partir de este momento dejas de hacerte daño con lo que estás viviendo. Eso básicamente es dejar de criticarte y quejarte de ti.   Confía en ti. La confianza va en otra dirección. Se...

Vas conduciendo por la autopista, algo sucede con tu coche y no responde como esperas. Por un momento piensas que no tienes el control y puedes tener un accidente. Es una situación peligrosa. Tal vez choques con otro coche. Una sensación de pánico asciende por tu espalda, aprietas con las manos el volante hasta que los nudillos se quedan blancos, vuelves a pisar el freno, consigues reducir la velocidad y tratas de salir al arcén. Notas el sudor frio, la musculatura tensa, la boca seca y los latidos de tu corazón. Por fin logras detener tu vehículo. Te has asustado mucho. Ahora estás a salvo. Afortunadamente no ha pasado nada. Sales fuera de tu vehículo y aun te tiemblan las piernas. Te preguntas qué ha pasado. No comprendes nada. Respiras hondo. No sabes si reír o llorar. Te has podido matar. Afortunadamente ahora estas bien. Notas la camisa empapada de sudor. Estás en otra de esas discusiones de pareja que sabes que terminarán mal. No quieres discutir. No te gusta. Pero siempre terminas de la misma...

Tu atención es la puerta de tu conciencia. Para ser consciente de algo antes has necesitado enfocarlo con tu atención. La atención es como un foco de luz que ilumina lo que vives y te hace consciente de tu experiencia externa e interna. Puedes vivir la misma experiencia a ciegas, sin poner atención en lo que te sucede, pero es vivirla de forma inconsciente y será como si no hubiera existido. Eso te pasa cuando te despiertas y no recuerdas lo que has soñado o cuando conduces con la cabeza llena de pensamientos y luego eres incapaz de recordar el trayecto. Cuando enfocas la luz de tu atención sobre tu realidad modificas tu percepción y por lo tanto cambias tu experiencia. Puedes hacer la prueba en este mismo momento. Para conseguirlo es necesario que te coloques en lo que los expertos llaman el papel del “observador”. Recuerda que el observador, ni juzga, ni valora, solo presta atención y está presente. Empieza por ser consciente de tu atención y date cuenta de tu postura corporal, simplemente se consciente de...

Estamos en un momento cultural que confunde la cantidad con la calidad, el más con el mejor. Los límites son cada vez más difusos y confusos y en la época de la superación, el desarrollo personal, el culto al cuerpo y la imagen, se glorifica el abandono y la dejadez como si fueran el remedio al estrés. Son tiempos paradójicos. Seguramente nunca hemos acumulado tanto y posiblemente jamás nos hemos sentido tan vacíos y tan torpes con el manejo de nuestra felicidad. Somos muy sensibles y reactivos a la frustración, nos hemos vuelto cada vez más intolerantes, complacientes, despóticos e infantiles. Y estos tiempos vertiginosos de respuesta rápida, nos llevan a buscar la satisfacción inmediata y cuando no la conseguimos, nos irritamos, entristecemos o perdemos el control. Lo fácil e inmediato son criterios con lo que tomamos muchas decisiones importantes, nos autoengañamos y regateamos con nuestro inconsciente para evitar el esfuerzo y cumplir con la disciplina. La distracción y la dispersión están envenenando la pasión por vivir, el valor por ser nosotros mismos y el principio...

Autoestima es sinónimo de felicidad. Es imposible ser feliz y no quererse. Y tampoco es posible quererse y ser infeliz. Una cosa lleva a la otra. La felicidad es un equilibrio emocional entre la alegría y la serenidad. La alegría es la parte ligera de la felicidad, guarda relación con la infancia, nos activa y nos empuja a salir fuera de nosotros. La serenidad es la parte profunda, se relaciona con la madurez y el orden, nos calma y devuelve a nuestro interior. Lo de dentro se proyecta fuera. El orden externo es solo un reflejo del propio orden interno. Y a la vez, lo de fuera ayuda a mantener lo de dentro, por eso cuanto más “zen” sea el espacio habitado más fácilmente conectaras con la serenidad. Algunas sugerencias que te pueden ayudar con la serenidad: Haz solo una cosa cada vez. Olvídate de la multitarea. Haz las cosas como un ejercicio de concentración. Si comes, solo comes. Si atiendes llamadas, solo atiendes llamadas. Si estás con otra persona, solo estás con ella. O sí conduces, solamente conduces....