ENTRE EL ORDEN Y EL CAOS

“Mantienes tu vida en la frontera entre el orden y el caos”. Ese es el planteamiento de Jordan Peterson y yo lo comparto. Tu autoestima, tu salud, desarrollo profesional, economía, relaciones de pareja y todo aquello con lo que construyes tu realidad es una elección entre lo uno o lo otro. Y si no eliges el orden, entonces estás escogiendo el caos.

El caos son muchas cosas, lo impredecible,  sorprendente, temido, desorganizado, inestable y siniestro. El caos es la enfermedad, sentir que te falla el cuerpo o la mente, el descontrol de las emociones, la locura. Es despertar de madrugada con ansiedad en mitad de una pesadilla, perder el trabajo y la seguridad económica, la ruina, llegar a tu casa y descubrir el desorden que han dejado los que han venido a robarte. Es el abandono de tu pareja, la mentira y la traición de tu amigo. 

El orden es lo previsible, estable, conocido y seguro. El orden es meterte en la cama cada noche sintiendo que todo es como debe de ser. El orden es la justicia, cumplir las promesas, la amistad sincera y contar con los tuyos. Es el recibimiento de tu hija pequeña cuando llegas a casa, la fidelidad incondicional de tu perro, pararte en el semáforo en rojo, conducir con seguridad, la tranquilidad de unos ahorros y sentir la protección del estado. El orden es la cena de navidad, la familia unida, las tradiciones, la fidelidad de tu pareja, la salud y la vitalidad de tu cuerpo.

El caos es la seducción, la aventura, lo desconocido, lo prohibido y lo nuevo. Es también la excitación, la creatividad, la revolución o la improvisación. Todas las adicciones se nutren en el terreno fértil del caos, es el caramelo venenoso que empieza en el placer y termina en el sufrimiento y el dolor. El caos es el abandono de uno mismo, la incoherencia personal, la pereza, la dejadez, el desorden y la depresión. Es la acumulación, el cáncer, la angustia, la muerte repentina, la pobreza, el horror de la guerra y el terrorismo. 

El orden es la tranquilidad que produce lo conocido, el aburrimiento de las rutinas, los procedimientos establecidos, la disciplina, la constancia, la voluntad, la firmeza y la rigidez. El orden es exigencia y cumplimiento. Obligación, control y método. Es orden la ciencia y la metodología, los límites establecidos, la aceptación, la tolerancia y la confianza, los sistemas de valores y de creencias. También es orden tener criterios, autoestima, establecer prioridades y decidir de acuerdo con ellas.

El amor es orden, el deseo es el caos. Un cuerpo sano es orden, un cuerpo enfermo es caos. La lógica, el análisis y la coherencia son orden, la intuición, la improvisación y la magia son caos. El orden produce seguridad y tranquilidad, el caos ansiedad y temor.

Continuamente nos movemos entre esos dos mundos tan reales como imaginarios. El caos es anterior al orden, por eso cuando no estamos poniendo orden estamos alimentando el caos. El caos crece y funciona solo, basta con abandonarse.  El orden necesita mantenimiento, constancia y dedicación. Sin embargo los beneficios del orden frente al caos son indudables. 

Frase: “Sin disciplina, alimentas el caos” · Miguel Ángel Paredes

ESCÚCHALO AQUÍ:


RECOMENDACIÓN:

“12 reglas para vivir” · Jordan B. Peterson

Jordan Peterson, «el pensador más polémico e influyente de nuestro tiempo», según el Spectator, nos propone un apasionante viaje por la historia de las ideas y de la ciencia para tratar de responder a una pregunta esencial: qué información básica necesitamos para vivir en plenitud. Con humor, amenidad y espíritu divulgativo, Peterson recorre países, tiempos y culturas al mismo tiempo que reflexiona sobre conceptos como la aventura, la disciplina y la responsabilidad. Todo con el fin de desgranar el saber humano en doce hondas y prácticas reglas para la vida que rompen radicalmente con los lugares comunes de la corrección política.

No hay comentarios

Deje un comentario