Convivimos en una sociedad difícil, llena de demandas, donde las expectativas de los demás, en la mayoría a de los casos, priman sobre los valores relacionales sanos. La rivalidad, el poder, el miedo o el sufrimiento son algunas de las emociones o sentimientos que nos alejan de la verdadera vivencia del poder relacionarlos, compartir y experienciar la vida sin etiquetas o juicios de valor. Como bien sabemos, los seres humanos somos seres sociales que  necesitamos de la conexión con otros ya que gran parte de nuestra felicidad dependerá del modo en el que se gesten dichas relaciones. Por ello, todos y cada uno de nosotros solemos poner en marcha ciertos mecanismos inconscientes para agradar y formar parte de un grupo. Querer agradar es legítimo, sin embargo querer agradar a todos puede convertirse en una tóxica quimera de nuestra infelicidad. Es importante comprender que si cedemos constantemente ante las expectativas externas, nuestra personalidad sufrirá un impacto emocional severo, ocasionando heridas en nuestra genuinidad y originalidad personal. Nuestro ego es suficientemente poderoso para poder desfigurar o negar lo que realmente...

Siempre es posible reparar la autoestima. Y hablamos de reparación porque la autoestima es el equivalente psicológico de la salud física, es decir, lo natural es contar con una autoestima sana, sentirnos bien con nosotros mismos, conocernos y querernos. Lamentablemente este es uno de esos casos donde lo natural no es lo frecuente. Tal vez por eso, el momento en el que decides reparar tu autoestima suele venir precedido por una crisis. Puede ser una crisis psicológica, por ejemplo un cuadro de ansiedad o tras una depresión, puede tratarse de una crisis de pareja, tras una separación o un desengaño, es habitual hacerse estos planteamientos tras una crisis profesional y tomes conciencia de que tu trabajo ha dejado de interesarte o simplemente has sido despedido. Y en muchas otras ocasiones este paso se da tras una enfermedad importante, donde la proximidad de la muerte hace que tu escala de valores se tambalee y reconsideres tus prioridades. La reconstrucción de tu autoestima pasa por dos momentos y si quieres recuperarla tendrás que pasar por ambos y en el...

La autoestima se puede entrenar y por lo tanto mejorar y desarrollar. Trabajar la autoestima es como ir al gimnasio o hacer dieta, requiere constancia y disciplina para conseguir resultados estables en el tiempo y que terminen formando parte de tu personalidad. Pero sin duda el esfuerzo vale la pena, porque el resultado es una vida feliz. La autoestima es la relación que tú mantienes contigo y por lo tanto la única de la que no puedes escapar. Si esa relación es mala la soledad o no estar ocupado en algo se convierte en una condena. Es como estar todo el día en la compañía de alguien que no soportas, si has vivido esa experiencia alguna vez, sabes muy bien lo desagradable que resulta. Pero si la relación en buena, también es como estar todo el día con alguien que te encanta, seguro que eso lo has vivido y conoces lo gratificante que es. Para que tu autoestima mejore puedes hacer cosas fáciles que te ayudarán a sentirte mejor contigo: Observa tus pensamientos y tu diálogo interno....

Ikigai es un término procedente de la cultura japonesa que desde hace unos años está entrando con fuerza en occidente. La razón es que parece guardar relación con una vida larga y feliz. Ikigai significa, más o menos, “aquello por lo que vale la pena vivir”. Ellos lo explican como “lo que te hace levantarte con ilusión cada día” o “el sentido de tu vida”. Según los japoneses “todos tenemos un ikigai” o varios porque es normal que cambie según cambia nuestra vida. Es un concepto conectado con la pirámide de Maslow y la autorealización, con la motivación, el Talento y la Autoestima. Héctor García y Francecs Miralles han escrito sobre este tema y han tenido un gran éxito porque lo explican de una manera sencilla y amena. La cuestión es identificar el Ikigai que todos tenemos. Pero lo mismo que sucede cuando tratamos de identificar nuestro Talento, de hecho ambas cuestiones están muy conectadas, muchas personas están perdidas. Han olvidado o no saben que es eso por lo que vale la pena vivir, en lo que...

¿Y si tu vida ya está bien como está ahora? ¿Y si eres feliz ahora mismo? ¿Y si tienes éxito ya aunque no hayas llegado aún a las metas que te propusiste? Puede pasar que ya esté ocurriendo todo esto en el presente y no lo distingas. Quiero darte unas pistas para que puedas saber si la respuesta es afirmativa a las preguntas que te he hecho al principio. Son señales de que ya estás bien, de que estás triunfando: La primera señal es que estás vivo y tienes salud. Y es el éxito más importante de todos, porque sin salud no hay bienestar ni éxito posible. Recuérdalo siempre: estar sano es una urgencia, una prioridad y un requisito imprescindible para ser feliz. La segunda señal es que vives tu vida siendo tú mismo. Eres fiel a ti mismo, eres coherente con tus valores y tu sentido de la vida, eres comprometido con tu palabra y tus pensamientos. Te responsabilizas de tu bienestar y te quieres tal y como eres. Sabes que tu valor como persona es...

Tu realidad personal está ordenada en función de la escala de prioridades que hayas construido. La experiencia que vives es el resultado de ir infiltrando y clasificando cada una de tus decisiones y conductas según tus prioridades personales. ¿Te has parado a pensar con detenimiento cuáles son tus verdaderas prioridades? Pensamos que sabemos muy bien qué es lo más importante para nosotros, pero muchas veces hay contradicciones entre lo que decimos y el tiempo, el dinero y la energía que le dedicamos a eso “tan importante”. Por ejemplo, puede que pienses que lo más importante para ti es tu pareja o tu salud. Y sin embargo es posible que le dediques más tiempo a internet o al trabajo. O tal vez gastas más en el vestuario o en el coche. En realidad rara vez somos conscientes de cual es nuestra verdadera escala de prioridades. Te animó a que te preguntes por las cinco prioridades de tu vida. Y reflexiones sobre los resultado. ¿Qué es lo primero? ¿Es de verdad lo más importante para ti? ¿Es a lo que...

La autoestima es la relación que mantienes contigo. Es una relación permanente e irrenunciable, porque no puedes “divorciarte” de ti. Puede que sea una relación consciente o inconsciente, pero continuamente te estás hablando, comentando y opinando sobre todo lo que te sucede y vives, mientras das valor emocional positivo o negativo a cada experiencia. Lo que generalmente se entiende por autoestima, es una relación intrapersonal buena y sana. La persona se habla a sí misma en un tono amable y compresivo, presta atención a los logros y lo momentos de bienestar, está de buen humor, valora positivamente cada experiencia, no pierde el tiempo en quejas, culpas o críticas y está centrada en el presente y el ahora. Dyer, en el último capítulo del clásico “Tus zonas erróneas” , describe de forma detallada el perfil de una persona libre de zonas erróneas, o lo que es lo mismo, con una autoestima sana. El resultado emocional de una buena autoestima es siempre una felicidad incuestionable, o lo que es lo mismo, emociones de alegría y serenidad. La autoestima tiene mucho...

¿Tienes o has tenido perro? ¿Estás pensando en tenerlo o volver a tenerlo? En mi caso me pasé 3 años de analizar pros y contras, de pensar una y otra vez en las cargas que conlleva cuidar de un animal, de la responsabilidad que supone que esté a tu cargo y por más de 15 años que puede durar su vida, o más, en los que te comprometes a cuidar de él sin descanso, para lo que tuve que lidiar con el miedo, la incertidumbre, la inseguridad que supone esa salida de la zona de Confort. No lo dudes más y si estás preparado, hazlo. Sin duda, ha sido una de las mejores decisiones que he tomado en los últimos años. Los animales, en este caso hablando de perros, son unos verdaderos maestros, maestros de vida. No guardan rencor, son felices, se entusiasman y asombran con cada detalle, son capaces de amar de la manera más pura que existe, jamás se aburren, aunque los pasees cada día por el mismo trocito de tierra, … Realmente son maravillosos. Todo son...

La autoestima se puede entrenar. Esa es una de sus ventajas más importantes. Puedes mejorarla si la trabajas. Otra ventaja importante es qué lo natural es tenerla. La autoestima es como la salud, igual que lo esperado es tener una buena salud, también cabe esperar que cuentes con una buena autoestima. Estas son las 10 pautas para tener una autoestima sana y fuerte: Conócete. La Autoestima es la relación que tú mantienes contigo. Como cualquier relación, necesitas conocer, y cuanto más y mejor te conozcas mucho mejor te irán las cosas. Solo podemos querer aquello que realmente conocemos. Aquello que se quiere pero en realidad no se conoce, es solo una fantasía, una idealización o un deseo imaginario. Trátate como a tu mejor invitado. Tienes que demostrarte que eres realmente importante para ti. Imagina que tienes unos días en tu casa y a tu cargo un invitado muy especial para ti. ¿Qué harías para hacer agradable su estancia? Pues aplícate la misma regla. Si lo harías por tu mejor invitado hazlo por ti. Mímate. Sé amable....

El fundamento de la psicología positiva es la búsqueda del bienestar en las personas, que es distinto del objetivo de sentirse siempre bien. En la psicología positiva hay aceptación de emociones negativas, por ejemplo, cuando forman parte de nuestro camino para conseguir un objetivo a largo plazo. La psicología positiva nos enseña que no hay emociones buenas o malas, todas cumplen una función para nuestro bienestar. Las emociones que consideramos perjudiciales para nuestra felicidad, como la tristeza, el miedo o el enfado, nos ayudan a auto-regularnos y a comunicarnos con nosotros mismos y con los demás. La psicología positiva no anhela una felicidad “a granel”, no ansía una felicidad “idiota”, no espera evangelizar a masas incautas e ilusas, no ambiciona “la tiranía de la felicidad”. En cambio, tiene muy en cuenta las circunstancias, contexto, capacidades, experiencias y habilidades de cada persona para que tengan una mejor vida. La psicología positiva se apoya en las fortalezas de cada uno de nosotros para que obtengamos nuestro máximo de bienestar. Las cinco claves de la psicología positiva para lograr un...