SEIS COSAS SENCILLAS PARA SER FELIZ

La vida no significa nada si no eres feliz. Puedes tener una salud de hierro. Dinero de sobra en tu cuenta corriente. Un trabajo envidiable. Amigos y familia que te adoran. Un físico atractivo…. Y sentirte una persona desgraciada. Ni tus posesiones ni tus logros te harán feliz. Los divanes de los psicoanalistas, las consultas de los psiquiatras y psicólogos están llenas de personas inteligentes y con dinero, que sufren por depresión, ansiedad, angustia de separación, obsesiones y otros cuadros clínicos.

Sin la felicidad todo resulta vacío, insípido, amenazante o una carga absurda y agotadora. La felicidad es la clave. Y contrariamente a lo que muchos piensan no es imposible ni compleja. En realidad se trata de nuestro estado natural. La felicidad es el equivalente psicológico a la salud en el plano físico. Lo natural es tener salud, no estar enfermo. La misma regla se aplica a nuestro estado emocional. Lo natural es ser feliz, no estar angustiado.

Hay varias cosas sencillas que puedes hacer para recuperar tu felicidad.

  1. Aléjate de las personas negativas, cenizas, criticonas, quejosas y envidiosas. Aléjate todo lo que puedas son una mala influencia. Tu peor influencia. Aléjate físicamente. Y si no puedes al menos internamente. No compartas conversaciones en las que termines con un estado de ánimo pesimista o iracundo. Evita criticar a otras personas o centrarte en lo mal que están las cosas. Y sí tú eres una de ellas empieza una terapia con urgencia, con seguridad sufres mucho.
  2. Centra tu atención en todas las experiencias positivas que vives cada día. La ducha de la mañana, la sonrisa de tu hija, el sabor de la tostada en el desayuno, la luz de primavera sobre las hojas verdes de los árboles, una llamada a una persona que quieres. Cada día está lleno de experiencias maravillosas que pasas por alto, que no valoras y precisamente por eso te las pierdes, las haces invisibles porque no les das importancia. Entrena tu atención y búscalas. Recréate en ellas. Y siéntete una persona afortunada por vivirlas.
  3. Colócate en el presente. Sé que es un tópico, pero en los tiempos que corren es más válido que nunca. Son tiempos dispersos, veloces, más centrados en el mañana y en el pasado mañana que el ahora. El presente te dará la paz. El presente te ayuda a recuperar el centro de tu vida. Medita, haz mindfulness, entrena tu mente para que no vuele y se disperse, para que viva lo que de verdad estas viviendo en ese momento presente. Ya conoces el dicho zen. “Cuando como, como. Cuando duermo, duermo”
  4. Pon en orden tus cosas. El orden externo da orden interno. Simplifica tu entorno. Tira todo aquello que no necesitas, ropa que realmente no usas, chismes que alguien te regalo , recuerdos que solo acumulan polvo, libros que sabes no vas a volver a leer. Haz limpieza en tu ordenador, manda a la papelera todos esos archivos que guardas para nada y ocupan espacio. Y date cuenta lo bien que te sientes.
  5. Cambia tu forma de pensar. Observa las palabras que utilizas para describir tu realidad. Tus pensamientos son la clave que cambia tus emociones y tu conducta. ¿Te centras en lo positivo?¿Te quejas?¿Criticas a otras personas? Háblate con comprensión y cariño. Recurre al sentido del humor. Sé amable contigo, utiliza un tono y unas palabras que te ayuden a sentirte bien.
  6. Toma decisiones. Todo lo anterior es muy importante, en realidad es fundamental, pero solo es la primera fase. La segunda es la hacer cambios. Si quieres ser feliz tendrás que cambiar algunas cosas, porque si haces lo de siempre ocurre lo de siempre. Seguramente son esos cambios que más respeto te producen los más fundamentales, tómate tu tiempo, pero pasa a la acción.

Recuerda, la felicidad es tu estado emocional natural, puedes empezar por estas 6 sencillas cosas para hacer tu día a día, más rico y feliz.

Frase: “La felicidad es una decisión” · Miguel Ángel Paredes

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RECOMENDACIÓN:

“La auténtica felicidad” · Martin E.P. Seligman

En lugar de centrarse, como la psicología tradicional, en el estudio y tratamiento de la enfermedad mental, la Psicología Positiva pone el foco en las fortalezas humanas, las que nos permiten aprender, disfrutar, ser alegres, generosos, solidarios y optimistas. El autor sostiene que la auténtica felicidad no sólo es posible, sino que puede cultivarse identificando y utilizando muchas de las fortalezas y rasgos que ya poseemos.

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