Nuevo año, nuevos hábitos. O eso intentamos todos, aprovechar el empuje del cambio para avanzar. He encontrado en internet una antigua fábula sobre el estrés que me gustaría compartir en este blog. Dice, “una psicóloga en una charla levantó un vaso con agua. Todos pensaron que preguntaría si el vaso se veía medio lleno o medio vacío, pero no fue así. ¿Cuánto pesa este vaso de agua? - Preguntó. Las variadas respuestas oscilaban alrededor de los 200 ml. A lo que ella reflexionó, el peso absoluto no es lo realmente importante sino el peso relativo. Y este dependerá de cuánto tiempo sostengas este vaso en tu mano.”  No es lo mismo que lo sostengas durante 1 minuto, 5, 10 minutos, 1 día entero que toda una vida. El peso no cambiará, pero sin duda, cuanto más tiempo lo sostengas en tu mano, más pesado y difícil de aguantar será. ¿Qué tiene que ver esta fábula con los hábitos? En concreto, voy a referirme a los hábitos mentales y negativos que mantenemos. Pensar mal un poco genera malestar, pero...

¿Conoces a Louise Hay? Louise Hay, recientemente fallecida, fue una escritora y oradora estadounidense, considerada una de las figuras más representativas del movimiento del Nuevo Pensamiento y una precursora de los libros de autoayuda.​​ Con una vida llena de experiencias que supo utilizar para crecer, se convirtió en una gran maestra del amor propio y de la autoestima que comunicó al mundo con enorme generosidad. La primera e indiscutible forma de amor consiste en dejar la crítica. Deja de criticarte. Acepta y aprueba quién eres y desde ese punto crece, mejora, … pero con amor. Criticarte no cambia nada, solo te ancla en el problema y en el dolor. La segunda manera que propone Hay consiste en el perdón. Perdónate. Deja ir el pasado y no te dañes con él. Sea lo que sea que hayas vivido, perdona. Lo hiciste como sabías en ese momento. Ahora lo ves de otra manera, eres capaz de actuar, pensar, … de otra manera y eso habla de tu crecimiento personal, pero entonces no lo sabías. No te juzgues con tus conocimientos actuales...