Miguel Ángel Paredes / 01.10.2018

Para entender las relaciones interpersonales Covei presenta un modelo sencillo pero muy útil para entender el apego y la madurez emocional. Según el autor las personas, y por lo tanto las relaciones que establecen, pasan por 3 momentos evolutivos. El planteamiento que hace Covei es válido tanto para analizar y trabajar con las relaciones personales de pareja, familiares o de amistad, como el las profesionales. El autor describe tres tipos de relación con características diferentes. Relaciones de dependencia o paradigma del tú. En este tipo de relación el sujeto se centra en las otras personas de su entorno y todo lo espera y lo explica desde la otra parte. Piensa y siente que necesita a los demás para ser feliz, cuando está mal está seguro que es por culpa de los otros, y por lo tanto que son ellos los que tienen que resolver sus problemas. Es un tipo de relación centrada en la desigualdad, donde una parte espera todo o casi todo de la otra, las personas que establecen este tipo de relación son dependientes,...

Juan Canyellas / 24.09.2018

Los imprevistos y la muy aclamada zona de confort están altamente relacionadas. Como bien indica su nombre, la zona de confort es aquel lugar donde cada uno de nosotros nos encontramos fuera de peligro. El problema de mantenernos en esta zona surge cuando nos volvemos incapaces de reaccionar de manera consciente y serena ante los vaivenes de la vida. Cierto es que la mayaría de imprevistos que acontecen nuestras vidas no son de una gran importancia. Sin embargo en ocasiones el impacto del imprevisto es tan grande que puede llegar a causarnos fuertes estragos a nivel emocional. La vida, por desgracia, tiene la gran cualidad de cogernos desprevenidos y nos obliga a caminar por lo desconocido cuando menos lo queremos o cuando menos lo necesitamos. No obstante, debemos aceptar que la incertidumbre siempre está allí y que de algún modo u otro nos acompaña en este viaje. Es por ello que resulta interesante poder aprender a estar mínimamente preparados para poder mirar al imprevisto de frente y poder superarlo. Tips interesantes para poder hacer frente aquellos acontecimientos inesperados...

Irene Molina / 17.09.2018

Hay muchas cosas que puede producirnos una enorme vergüenza. Cometer un error ante otros, tropezarnos por la calle, pedir una cita a una chica que nos gusta, no saber algo, hablar con tu madre de sexo, pedirle a un cliente despistado que te pague, cruzarte con un exnovio, pedir comida, que se te rompa el pantalón al agacharte, comer en público o incluso habrá a quién le de vergüenza pedir un café. ¿Que hay detrás de esa inseguridad, ese temor, esa inestabilidad o esa vergüenza? Hay una baja autoestima. La vergüenza va directamente a lo que somos. Me avergüenzo de lo que soy y me siento culpable de lo que he hecho. Si te da vergüenza hazlo sería la máxima para poder lidiar con ella y superarla ya que sino, corres el riesgo de dejar de ir a fiestas, a la cafetería, quedarte solo o aislarte, quedarte sin cobrar, … por no tener que afrontar esas situaciones embarazosas y huir de ellas o evitarlas. Afróntalo, con vergüenza sí, pero para delante! Date permiso para cometer un error, céntrate en lo...

David del Bosque / 10.09.2018

Algo a precio cero es irracionalmente excitante para las personas. Lo gratis atrae poderosamente y parece no haber razones para negarte a aceptar aquello que no aparenta tener coste alguno para ti ¿Si no tienes que pagar por ello, por qué no cogerlo? Es tan potente su hechizo que tu cerebro no es capaz de detectar las desventajas de lo gratuito y sólo admira las ventajas de no pagar. Pero tiene desventajas, bien ocultas eso sí, muchas veces más importantes que las ventajas que te obnubilan. En cuestión de dinero, puede ser tan fuerte en ti el miedo a perder que el coste cero parece borrar de un plumazo dicho riesgo. ¡No hay nada que perder! O eso parece. Elegir una opción peor sólo porque es gratuita no es una buena elección. Generalmente lo mejor mantiene su valor y no se regala, es aquello peor quien necesita de la trampa de lo regalado para hacerse valer. Un segundo par de calcetines gratis no hacen mejor al primer par, en comparación con otro par más caro y...

Miguel Ángel Paredes / 03.09.2018

La autoestima es la relación que tú mantienes contigo. Es por lo tanto algo vivo y cambiante que hay que cuidar y trabajar continuamente. Al igual que pasa con tu corazón, que parar significa la muerte, cuando te desocupas de ti, tu autoestima enferma. La relación que tú mantienes contigo es la única relación que siempre te acompañará, por lo tanto es inteligente y sensato que seas la persona de tu vida que más quieres. No se trata de egoísmo, es simple autoestima.   Puedes hacer muchas cosas por mejorar tu relación contigo. Te hago 12 propuestas para que tu autoestima siga viva y con una excelente salud.   Presta atención selectiva. Tu atención tiene un efecto materializador y multiplicador. Por lo tanto, selecciona dónde la pones, a qué le dedicas energía e interés. Pon la atención en aquellas cosas que deseas, que te hacen sentir bien, con las que aprendes y creces. Simplifica tu vida. Tu relación contigo será mejor cuanto más sencilla sea. Deshazte de cosas que terminan siendo un distractor o un obstáculo. Termina con...

Juan Canyellas / 27.08.2018

En la vida existe una calma prodigiosa, marcada por la paciencia y los propios ritmos de la naturaleza. Sin embargo en nuestro día a día no hay demasiado espacio para poder mimetizarnos con ella; de hecho, resulta una tarea imposible el poder detenernos y actuar en resonancia con nuestra propia existencia. El problema nace cuando la inmensa mayoría de las personas se mueven o actúan a ritmos descompasados. La mayoría de nosotros, de hecho, nos movemos en extremos donde todo se tiñe o se magnifica. Tenemos grandes expectativas, grandes sueños sobre quienes somos, quienes seremos, qué éxitos o virtudes desarrollaremos. Cuanto más esperamos, más nos exigimos, más exigimos y por ende, más nos alejamos y más nos frustramos. Los seres humanos estamos programados para superarnos, conseguir logros y superar los diferentes conflictos que nos propone la vida, sin embargo, debido a la necesidad de la inmediatez nos volvemos poco eficaces a la hora de resolver los verdaderos problemas, ya sean estos familiares, relacionales, laborales o personales. De hecho, solemos dejarnos arrastrar por los problemas de tal modo...

Irene Molina / 20.08.2018

Mantenemos nuestros hábitos alimenticios por insanos que sean, nuestra manera de ser y de actuar, de relacionarnos, conducimos siempre por las mismas carreteras, nos quedamos enganchados a trabajos que detestamos, … ¿por qué lo hacemos? ¿por qué nos cuesta tanto cambiar? Por miedo es una de las respuestas más claras y por “no tener que pensar” y poder seguir en piloto automático sería seguramente la segunda razón más evidente. Pero así no crecemos. Es más, así nos destruimos. “Un rey recibió como obsequio dos pichones de halcón y los entregó al maestro de cetrería para que los entrenara. Pasados unos meses, el instructor le comunicó al rey que uno de los halcones estaba educado pero que no sabía qué le sucedía al otro. Desde que había llegado al Palacio, no se había movido de la rama, hasta tal punto que había que llevarle el alimento. El rey mandó llamar a curanderos y sanadores pero nadie pudo hacer volar al ave. Entonces hizo público un edicto entre sus súbditos y, a la mañana siguiente, vio al halcón volando en sus jardines. -...

David del Bosque / 13.08.2018

No todas las personas se relacionan con el estrés de la misma manera. Dependiendo de su personalidad, de su forma de percibirse a sí mismas y a los demás, el modo de responder a las tensiones de su vida es distinta. Os presento varias formas de responder al estrés. La denominada personalidad tipo A se refiere a personas competitivas, muy orientadas al éxito, que disfrutan más el resultado que el proceso para llegar a él. Son hiperactivas, enérgicas y agresivas al relacionarse con los demás. Viven instaladas en la urgencia, sobrecargadas de plazos de entrega, tareas a finiquitar y listas que completar. Su falta de empatía hace que se las perciba como hostiles. Se generan a sí mismas y generan a los demás tensión constante por lo que el estrés suele ser su estado emocional más habitual. Su estrés lo confunden con velocidad, eficacia y contundencia. La denominada personalidad tipo B se refiere a personas relajadas y satisfechas de sí mismas porque la aceptación del mundo tal y como es, es una habilidad que tienen muy desarrollada....

Miguel Ángel Paredes / 06.08.2018

El tiempo de reacción es el que transcurre entre la aplicación de un estimulo, por ejemplo una luz que se enciende y el parpadeo en el ojo. Es también el tiempo que tardamos en retirar la mano ente la proximidad de una llama. O el tiempo en responder a una pregunta en un examen. El tiempo de reacción es una medida muy habitual en cualquier experimento de psicología permite ver y entender como las personas, antes los mismos estímulos, la luz, la llama o la pregunta, respondemos en un tiempo diferente. Hay personas que dan respuestas prácticamente inmediatas. Son personas con un tiempo de reacción corto y rápido y un sistema reflejo dispuesto a pasar a la acción. Otras necesitan más tiempo para procesar esa información en alguna parte de su sistema nervioso, entenderla y reaccionar. Son personas con tiempos de reacción más largos y lentos. Lo mismo que reaccionamos a estímulos simples como una luz, un sonido o el calor de una llama, también tenemos un tiempo de reacción para estímulos y situaciones más complejas, como un...

Juan Canyellas / 30.07.2018

Convivimos en una sociedad difícil, llena de demandas, donde las expectativas de los demás, en la mayoría a de los casos, priman sobre los valores relacionales sanos. La rivalidad, el poder, el miedo o el sufrimiento son algunas de las emociones o sentimientos que nos alejan de la verdadera vivencia del poder relacionarlos, compartir y experienciar la vida sin etiquetas o juicios de valor. Como bien sabemos, los seres humanos somos seres sociales que  necesitamos de la conexión con otros ya que gran parte de nuestra felicidad dependerá del modo en el que se gesten dichas relaciones. Por ello, todos y cada uno de nosotros solemos poner en marcha ciertos mecanismos inconscientes para agradar y formar parte de un grupo. Querer agradar es legítimo, sin embargo querer agradar a todos puede convertirse en una tóxica quimera de nuestra infelicidad. Es importante comprender que si cedemos constantemente ante las expectativas externas, nuestra personalidad sufrirá un impacto emocional severo, ocasionando heridas en nuestra genuinidad y originalidad personal. Nuestro ego es suficientemente poderoso para poder desfigurar o negar lo que realmente...