Blog de Parentepsis

Una vez más el ser humano necesita adaptarse a lo que está pasando en su entorno si quiere superarlo y seguir adelante, aquello que ha hecho ya muchas veces en el pasado y que seguirá haciendo en el futuro. Una vez más se pone a prueba nuestra habilidad para sobreponernos a dificultades y amenazas que nos ponen en peligro. Tenemos miedo a que el coronavirus nos haga daño y tenemos miedo a lo que va a ocurrir cuando lo venzamos. Con esta pandemia hemos pasado de tener miedos mundanos a sentir un miedo esencial, más primitivo y peligroso. Es un miedo cercano al terror, que fácilmente nos arrastra a la ira de no aceptar lo que está ocurriendo, como si dicha ira fuese un arma contra el maldito virus. Es una ira que nos debilita al convertirnos en personas irritadas y paranoicas. También nos arrastra a la resignación, a la rendición ante unas circunstancias que creemos insuperables y que nos convierte en personas victimistas y postradas. Pero también podemos elegir ser personas resilientes, plantar cara a nuestros...

La situación de alarma y confinamiento que estamos viviendo nos saca de nuestra rutina y zona de confort colocandonos en el lado incierto de la realidad. Allí nos sentimos inseguros y perdidos, vamos improvisando y es fácil que los propios conflictos personales y el estrés favorezcan discusiones y crisis con las personas con las que convivimos o queremos....

Esta época de confinamiento nos ha cambiado de manera sustancial el ritmo de vida. Muchos hemos dejado de salir para trabajar, para ver a nuestros familiares y amigos, para hacer unas compras, para hacer deporte, o para dar un paseo si nos apetece. Como muy bien explicaba Miguel Ángel hace dos semanas en este mismo blog, es fundamental seguir pautas para cuidarse física y psicológicamente mientras dure el confinamiento. Pero los resultados beneficiosos de esas pautas no se limitan a la duración del confinamiento. Cuanto más pongamos en práctica esas pautas, más probable es que se conviertan en hábitos, en buenos hábitos de autoestima....

La pandemia del coronavirus está suponiendo un impacto tremendo en nuestras vidas. El miedo inicial se ha convertido en pánico global, pero minusvaloramos nuestra capacidad de adaptarnos y de superar situaciones graves. Pasamos de ignorar estos acontecimientos traumáticos antes de que ocurran a sobreestimarlos cuando ya están ocurriendo. Una vez más, necesitamos templanza y equilibrio para evitar quedar traumatizados durante mucho tiempo. El confinamiento físico es una medida eficaz para evitar más contagios, el confinamiento psicológico una vez superada la emergencia sería un síntoma de padecer un trauma. Como tantas otras veces a lo largo de nuestra historia como especie vamos a luchar, adaptarnos y continuar. La crisis del Coronavirus ha superado nuestra capacidad de comprensión y asimilación psicológica. Está generando gran confusión mental, por lo que en el momento que más necesitamos una explicación, solo tenemos descripciones e interpretaciones. Como a nuestro cerebro esto no le es suficiente, genera ansiedad constante. Tenemos prisa por encontrar una causa y sobre todo una solución. Aparecen los rumores, los vendehumos, las cabezas de turco y la superstición. Y también...

El coste de oportunidad es aquello a lo que renunciamos cuando hacemos una elección o tomamos una decisión entre varias disponibles. Es un concepto relativamente poco conocido pero que es crucial en nuestras vidas, ya que plantea la difícil cuestión de si nuestros recursos más preciados (tiempo, amor, dinero…) estarían mejor invertidos en otro sitio. No hay nada gratis, todo nos va a costar algo, mucho o poco, por lo que es importante que valoremos a qué renunciamos, qué sacrificamos cuando hacemos algo en lugar de hacer otras cosas. Por eso, en nuestras decisiones principales es bueno valorar no sólo qué queremos conseguir sino también qué nos estamos perdiendo. El coste de oportunidad es un antídoto eficaz contra la pereza y el inmovilismo, contra la sensación de que es mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer, ya que nos recalca que no estar mal no significa estar bien. El bienestar no es la ausencia de malestar, es la presencia de felicidad y prosperidad. Mantenernos en una situación de parálisis por miedo al cambio suele generar...

Hoy presento mi plan para construir una relación de pareja sana. No hay relaciones fáciles y sin conflictos. Cuanto más intima e intensa sea la relación, mayores y más profundas serán las crisis, porque solo en las relaciones superficiales se evita el conflicto, en las auténticas relaciones uno va hasta el final. Las crisis son resistencias al cambio, pero también son oportunidades para aprender y crecer. A veces la lección es ganar en humildad, en otras ocasiones puede que ser mejorar la comunicación y en otros casos puede que haya que aprender a decir “se terminó”. Se trata de 9 recomendaciones que espero te ayuden: 1 Pon amor. El amor es la clave en cualquier relación personal. Solo las parejas de conveniencia se relacionan sin amor. Si quieres que tu pareja funcione olvídate de tener siempre la razón. No es un pulso para ver quién gana. Tu tienes tus razones y la otra parte tiene las suyas. Tendrás que elegir muchas veces entre tener la razón o ser feliz. Amar significa ayudar, admirar, apoyar, valorar, proteger y...

Este es el último blog de este año y también es el último que sacamos con frecuencia semanal. Continuaremos compartiendo nuestro conocimiento y contenido, pero a partir de enero del 2020 lo haremos con frecuencia mensual. Tengo la costumbre de hacer balances y evaluaciones continuas, para mí son una forma de ser consciente y darme cuenta de mi día a día, de la evolución de los acontecimientos y de mi propia evolución. También escribo un diario desde hace años y cuando lo hago me resulta inevitable valorar aquello sobre lo que escribo, es decir mi propia vida. Al final del día procuro valorar lo mejor del día, lo aprendido, lo que ha valido la pena. También tengo la costumbre de dar las gracias por casi todo. Sé que todo forma parte de un mismo proceso, y qué lo que vivo hoy, es solo el resultado de la suma de todas y cada una de las experiencias vividas hasta este momento. Cuando miro las cosas con perspectiva soy consciente de que todas fueron necesarias, aunque me dolieran, sufriera con ellas y no me gustaran. Todas forman parte del camino y en algunos...

Vienen fechas donde la comida se hace protagonista ineludible en todas las celebraciones. La Navidad se asocia a comida y bebida en abundancia, donde todo lo que no sea comer y beber de más parece restar calidad e importancia a estas fiestas. Asumimos con demasiada ligereza que son momentos para realizar excesos que en otros momentos del año no realizaríamos y a pesar del dicho de que una vez al año no hace daño, conviene no perder la cabeza. No se trata de caer en la ortorexia, la obsesión patológica por comer solo comida “saludable”, pero tampoco hay que aceptar el sobrepeso como un estado de salud menos grave y fácilmente excusable. El sobrepeso va camino de convertirse en una epidemia asociada a nuestro estilo de vida. Como en las demás áreas de tu vida que construyen tu autoestima, en el acto de comer y beber también has de elegir la mejor versión de ti. Una vez más, te doy el consejo habitual para evitar caer en decisiones impulsivas: en este caso el objetivo es evitar que...

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