08 Ago INTEGRIDAD Y AUTOESTIMA
Así como toda casa, grande o pequeña, se sustenta en sus cimientos así mismo todo ser humano se sustenta en sus principios. Los principios éticos que guían su conducta es lo que distingue al ser humano del resto de animales e incluso de otros primates que dicen llamarse hombres. Sin principios no hay humanidad. La integridad es uno de esos principios y el psicólogo Nathaniel Branden lo define muy bien: “La integridad consiste en la integración de nuestros ideales, convicciones, normas, creencias por una parte y nuestra conducta por la otra parte. Cuando nuestra conducta es congruente con nuestros valores, cuando concuerdan nuestros ideales y su práctica, tenemos integridad”. La integridad comienza ineludiblemente por aceptarse a uno mismo. “Éste soy yo, no hay otro como yo, soy único y tal y como soy estoy bien”. Esta aceptación no es un acto de narcisismo o de chulería, es un acto de reconocimiento de mi individualidad. Si a alguien dicha frase le suena a excesiva probablemente sufra de baja autoestima y no lo sepa. De la aceptación surge el...