David del Bosque / 06.07.2015

Dice un proverbio árabe que libros, caminos y días dan al hombre sabiduría. La lectura es fuente infinita de conocimiento, es el acceso al saber desde la curiosidad y la autoestima de querer progresar como persona. Un libro es una puerta para salir del espacio de seguridad y plantarse en territorios nuevos, elaborar planes y objetivos diferentes y provocar la ruptura de prejuicios mentales que lastran y empobrecen. Hay un libro para cada momento de la vida, para cada aprendizaje que uno necesita afrontar. Hay libros para desarrollar la inteligencia emocional, la inteligencia financiera o la inteligencia social. Libros que en un momento de nuestra vida nos parecen equivocados, superficiales o incomprensibles en otras circunstancias, con otras experiencias ya vividas, nos parecen acertados, profundos y entendibles. Es la magia de los libros, que cambian a través de los ojos de quien los lee. La lectura es un ingrediente básico en la dieta de la felicidad. Leer es un ejercicio que desarrolla fortaleza emocional, ayuda a entender en profundidad las emociones propias y ajenas así como dar...

Miguel Ángel Paredes / 29.06.2015

¿Hasta donde te permites ser feliz? ¿Cuánta felicidad eres capad de tolerar? ¿Qué ocurre cuando traspasas esa frontera? Todos inconscientemente tenemos un techo invisible de felicidad. Por eso solo te permites ser feliz hasta ese tope psicológico. Porque a partir de ese punto de inflexión, la cosa se tuerce y comienzas la caída libre hasta la casilla de salida. Sucede igual que cuando has llenado tu estómago tras una comilona y ya no te cabe el siguiente bocado, y si en ese momento decides seguir comiendo terminarás vomitando. Con tu felicidad ocurre algo parecido, al llegar a ese techo invisible, aunque digas que quieres seguir siendo feliz, ya no aceptas más felicidad y entras en una espiral descendente de sabotajes, destrucción, traiciones, engaños y torpezas con las que arruinas todo lo que has construido durante días, meses o años. Tu techo de felicidad es la frontera con tu aflicción. Tu incapacidad para disfrutar de todo lo bueno que hay en tu vida, tu empeño en sentirte mal, en fijarte en lo que no te gusta y...

Irene Molina / 22.06.2015

Renunciar significa dejar voluntariamente algo o dejar de hacer por sacrificio o necesidad. Paradójicamente vivimos en una sociedad con una cultura de desecho (cambiamos constantemente de móvil, de ropa, de coche,…) sin embargo, ¿cuántas veces mantenemos firmes nuestras decisiones aguantando más de lo que deberíamos? Sucede que en nuestra sociedad darse por vencido está estigmatizado, es sinónimo de fracaso y signo de debilidad. En algunas regiones del mundo han diseñado una trampa para cazar a los astutos y ágiles monos. El método más efectivo para resolver este desafío es bastante sencillo. Consiste en introducir en un recipiente o vasija algún tipo de alimento apetecible para el animal cuyo orificio sea lo suficientemente amplio para poder meter la zarpa pero tan estrecho que cuando el animal cierra el puño para hacer presa le es imposible sacarla sin renunciar al premio. Lo interesante es que el mono no parece ser capaz de renunciar a lo que le va a condenar y el cazador puede tranquilamente hacerse con él. Al igual que los monos, los humanos nos mostramos incapaces de soltar,...

David del Bosque / 15.06.2015

¿Te beneficias de relaciones de calidad? Ya lo haces si te relacionas con personas excitantes, amables, alegres, positivas, optimistas, genuinas, coherentes, responsables, curiosas, generosas, educadas y que aman la vida, su vida. Vives relaciones de calidad que te permiten ser tú, te ayudan a responsabilizarte de ti y a ser feliz viviendo en tu piel. Tienes relaciones de calidad con personas que quieren lo mejor para ti, pues es el mismo listón que se ponen a sí mismas. Te ofrecen lo bueno de sí mismas porque ellas mismas desean vivir continuamente en el lado bueno de la vida. Es una ley más física que psicológica: te dan lo que son como el manzano regala manzanas. Te ayudan a avanzar desde el refuerzo positivo, no desde el castigo. Son maestros con su ejemplo, no con sus sermones. Aprendes de ellos por contagio, son sanadores emocionales ante traumas, miedos y odios, compasivos con tus errores y a la vez exigentes con tus metas y objetivos. ¿Valoras más en el fondo otro tipo de relaciones antes que las relaciones...

Miguel Ángel Paredes / 08.06.2015

Tu salud está muy relacionada con lo qué piensas y lo qué sientes. Y lo qué piensas y sientes te lleva a tomar unas decisiones u otras y con ellas a actuar de determinada manera, con lo que te creas una experiencia que refuerza lo que piensas y sientes. Y cuando esa experiencia se repite de forma sostenida en el tiempo se modifican tus hábitos y tus hábitos terminan modificando tu biología. Puedes hacer esta meditación tras una sencilla relajación, después de haber tranquilizado tu respiración, tu mente y tu cuerpo. Si la tienes grabada puedes escucharla con los ojos cerrados tratando de concentrarte en sentirla y repitiéndola varias veces al día. Sé consciente de como tú eres quien construye tu realidad. Tú eres el arquitecto de tu destino. Y construyes tu experiencia diaria con tus pensamientos, emociones y conductas. Por eso a partir de este momento, elijes con cuidado cada palabra que piensas y dices, te tratas de una forma amable y cariñosa, te responsabilizas de todo lo que sientes y actúas en consecuencia de una...

David del Bosque / 01.06.2015

Einstein aseguraba que la fuerza motriz más poderosa que existía en la naturaleza no era la electricidad o la energía atómica, era la voluntad. La voluntad como determinación, la decisión poderosa de conseguir lo que uno quiere. La voluntad puesta en marcha es la sensación íntima de querer realmente algo, no de buscarlo por la apetencia del momento o por un deber o necesidad. Tener la voluntad es querer. El deseo más potente es el que surge de uno mismo, y es que los deseos prestados son menos poderosos. La voluntad que emana de la propia inteligencia, de la propia intuición, de los propios sentimientos, de las propias creencias y de la propia experiencia es la energía más movilizadora. Otros deseos, los deseos de otros, sus metas y objetivos, pueden parecer más razonables, más posibles, más importantes, más urgentes, más ineludibles… pero si habitualmente se hacen propios los deseos de otros, la voluntad se moverá más desde el deber que desde el querer. La decisión que nace de la voluntad, el querer que surge de lo que...

Miguel Ángel Paredes / 25.05.2015

La realidad es neutra y cada persona la filtra mentalmente con sus creencias, valores, costumbres, cultura y paradigmas. Entonces la interpretamos adjudicándole un valor emocional. En el fondo no existen experiencias buenas o malas, agradables o desagradables, positivas o negativas. El partido de futbol que a tantos apasiona y por el que algunos son capaces de ir al otro lado del planeta, a otros sencillamente les aburre. Las creencias y ceremonias religiosas que dan sentido, orden y paz a la vida de muchas personas, a otros les produce rechazo o incluso actitudes violentas. La búsqueda de música a muchos decibelios, alcohol, sexo fácil y muchedumbre que muchos entienden como pasarlo bien, placer o felicidad a otros les produce hastío o incluso repugnancia. No todos queremos lo mismo ni disfrutamos con las mismas experiencias. Lo que a muchos les hace sufrir, a otros les produce placer. De hecho la frontera entre el gozo y el dolor es difusa y cambiante. Y lo que arranca gustando, a partir de determinado momento comienza a molestar, se convierte en algo desagradable...

David del Bosque / 18.05.2015

El aburrimiento es uno de los males emocionales de nuestra sociedad. Incluso en esta época de múltiples estímulos y distracciones, de más opciones vitales y profesionales que nunca, estar aburrido es una queja habitual en muchas personas, que se aburren en su trabajo, en su tiempo de ocio o en su relación de pareja. Desde el aburrimiento de no saber qué hacer en unas vacaciones o en un fin de semana, pasando por el aburrimiento de repetir las mismas tareas en el trabajo hasta el aburrimiento de la rutina de la convivencia en la pareja. También la sensación de vacío, como que falta algo, ese estímulo que de repente cambie el hastío por excitación. La espera desesperante de una aventura, una persona o una ocupación nueva que nos rescate de nuestro aburrimiento. Algo o alguien que nos empuje fuera de nuestro espacio de comodidad y nos asegure pasarlo bien sin pasarlo mal. Excitación sin inquietud, el deseo de nuestro tiempo. El aburrimiento puntual no es peligroso. Hay personas que necesitan sentir continuamente sensaciones positivas, sentirse en...

Miguel Ángel Paredes / 11.05.2015

En la vida existen dos maneras básicas de actuar, reaccionar de manera más o menos consciente a los sucesos que te acontecen, o anticiparte a las situaciones y crear las circunstancias necesarias para que los sucesos que tú deseas acontezcan. La primera actitud se conoce como reactividad. Las personas se limitan a reaccionar cuando algo sucede en su entorno. Por ejemplo esperan en su trabajo a que les digan lo que tienen que hacer, que aparezca un cliente o a recibir una llamada. O modifican su dieta y su actividad física cuando el médico tras has últimas pruebas comenta que tienen el colesterol alto y empiezan a tener sobrepeso. O hablan con su pareja cuando la notan distante e incómoda en su presencia. Hasta que no “sucede nada” se colocan en “modo espera” y ven la vida pasar mientras “hacen lo de siempre” sin plantearse cambios o mejoras. Ser reactivo es una actitud válida. Es mucho mejor que no reaccionar y no hacer nada cuando las circunstancias te empujan a pasar a la acción. No hacer nada,...

David del Bosque / 04.05.2015

La angustia vivida como un angostamiento, una estrechez perturbadora. El angustiado como oprimido, apretado en el cráneo, en las costillas y en el estómago. Éste es el origen etimológico de la palabra angustia. Una sensación de estrechamiento físico, ahogo pulmonar, inestabilidad psíquica y hasta temblores y escalofríos en todo el cuerpo. Por sufrirla con mucha intensidad y de forma continua, hasta puede llegar la sensación de perder el control y volverse uno loco. La angustia en una de las peores sensaciones que puede llegar a sentir un ser humano y, paradójicamente, una de las patologías más desatendidas por la medicina actual, que se afana en recetar psicofármacos para enmascarar los síntomas sin solucionar las causas. Tratar la angustia sólo con ansiolíticos y antidepresivos es como calmar la sed sólo con refrescos de cola: solución de emergencia a corto plazo que se convierte en sí mismo en otro problema a largo plazo. La angustia es una sensación “flotante”, a la espera de unirse a algo que justifique su existencia. Se puede estar angustiado por todo y por...