Blog de Parentepsis

¿Tienes dificultades con tus emociones? ¿Te cuesta respetar los límites? ¿Pierdes el contacto con la realidad? Todos los niños y adolescentes que fuimos siguen viviendo dentro de nosotros. Todas esas experiencias pasadas y formas cambiantes de ser, todas esas vivencias, están dentro de ti. Muchos de tus problemas o dificultades actuales pueden tener origen en ese niño que fuiste y que quizás sigue estando herido. Si con consciencia te observas y eres capaz de abrir tu mente o salir de la soberbia y atender a lo que tus allegados te dicen sobre tu manejo de la frustración, esa emoción que aparece cuando no se cumplen tus deseos o expectativas, si tienes tendencia a buscar la satisfacción inmediata, siendo incapaz de postergar las recompensas, y buscas ser independiente y autónomo, pero sin embargo, necesitas a los adultos existiendo una ambivalencia frente a la dependencia, estás reconociendo los indicadores de que tu niño interior está herido. La codependencia, la agresividad, la desconfianza, la inseguridad y el miedo, la impulsividad, la indisciplina y la falta de límites, todas las adicciones y...

Los videojuegos han venido para quedarse y para ser uno de los líderes de nuestro ocio. El mundo de los videojuegos empezó siendo un entretenimiento creado por unos pocos  y creado para unos pocos para convertirse en un entretenimiento que crean muchos y lo crean para muchos. No podemos negar este mundo, hay que conocerlo. Su capacidad pedagógica, de entretenimiento, influencia, culturización y socialización ya es tremenda. Los videojuegos, como todo lo complejo, tienen sus dos caras: sus riesgos y sus oportunidades. Entre los peligros más importantes está su poder adictivo. Puede causar adicción como todo lo que genera placer: el goce visual y musical de jugar, la adrenalina de competir, la chispa de relacionarse con otra gente, el escapismo de vivir dentro de muchas historias,… El adicto a los videojuegos se aísla socialmente, aparca estudios y trabajo y se obsesiona con el consumo masivo de nuevos juegos. Hay otros peligros como considerar que el contacto con otras personas a través de los videojuegos, por ejemplo a través de la comunicación on line es distinto al contacto...

Existe un punto de no retorno a partir del cual algún aspecto de la realidad cambia para siempre. Puede ocurrir cuando conoces a alguien y a partir la sonrisa veintisiete por poner algún número, algo cambia para ti de manera definitiva. Y empiezas a mirar a esa persona de otra forma y la escuchas con otra atención. Y te descubres con pensamientos nuevos, haciendo cambios en tu escala de prioridades y en tu agenda. Y al menos para ti, esa relación ya es diferente. Han sido necesarias las veintiséis sonrisas anteriores para que con esa llegues al punto de no retorno, al que hace que a partir de ese instante todo sea de otra manera. Puede ocurrir también que desde el catorce comentario intencionado de tu jefe empiezas a plantearte un cambio de trabajo. Sin los trece anteriores no lo habrías pensado. Y a partir de ese momento tu motivación comienza a ser otra y un día te descubres mirando ofertas de trabajo y enviando el curriculum. La mirada catorce es el punto de no retorno donde...

¿Prácticas algún deporte? ¿Te planteas hacerlo pero no acabas de comprometerte? ¿No sabes muy bien como retomarlo? El deporte, sea el que sea, jugar a pádel, pedalear, nadar, el yoga o escalar montañas, es una fuente de autoestima. No solamente porque cuides de tu salud o de tu imagen o cambie tu estado de ánimo por eso de la liberación de endorfinas que sí, sino porque el deporte es un reto constante. Volver al gimnasio tras años de abandono y tener que ponerte unas mallas en público, para muchas personas ya es un paso enorme. Afrontar el miedo, la vergüenza y la incertidumbre al salir a lo desconocido, son algunas de las barreras con las que se encuentran las personas que tratan de comenzar una actividad deportiva. Ante esas resistencias la clave está en la insistencia y, en esa insistencia, el crecimiento. Pasa la vergüenza siendo amable contigo mismo, afronta el miedo con valentía y no vuelvas corriendo a tu cueva, exponte y persiste porque pronto, antes de lo que tú te crees, esas mayas y esa sala...

No es soñar como dormir, es soñar como vislumbrar, imaginar y fantasear. Soñar de verdad es apuntar muy alto con nuestra imaginación. Tan alto, que puede parecernos imposible. Somos capaces de matar nuestros sueños con cuchillos como la falta de tiempo, la falta de recursos, la falta de fuerzas o la falta de ayuda. Si no nos ilusiona, si no nos enciende, si no nos hace volar, entonces no es un sueño. Y la posibilidad de materializar ese sueño, es una de las cosas que hace nuestra vida apasionante. La huella de un sueño no es menos real que la de una pisada. A veces el sueño puede ser más real que la realidad misma, instalándose en nuestra mente de forma obstinada. Muchas veces lo más real, lo más material, se olvida y se relega. Nuestros sueños en cambio se escogen y se evocan. Nuestros sueños están hechos del primer material necesario para construir nuestro futuro: una idea. Flaubert llamaba a los sueños las sirenas del alma, que nos llamaban cantando y nunca más retornábamos. Los sueños...

Lo que comes muchas veces no guarda relación con tus necesidades reales de alimentación. Y en otras ocasiones son tus emociones o los hábitos sociales los que determinan lo que te acabas metiendo en la boca. Nada tiene que ver el hambre. Tu autoestima es la relación que tú mantienes contigo. Y esa relación también incluye la relación que tienes con tu cuerpo. Cuando escuchas a tu cuerpo con atención seguramente te das cuenta de que sus necesidades nutritivas tienen poco que ver con tus comidas. La forma con la que nos relacionamos con la comida está muy conectada a tus emociones y tus costumbres culturales. Existe una estrecha relación entre tus necesidades nutritivas y tus necesidades emocionales. Vivimos en un mundo donde coexisten en paralelo la sobrealimentación y los productos hipercalóricos con la desnutrición emocional y la carencia afectiva. Por eso es tan habitual compensar el vacío emocional con unos bocados de más. De esta forma la alimentación no solo sirve para cubrir las necesidades nutritivas de nuestro organismo, además hace de “distractor” y nos permite...

Es sorprendente como llegamos a separarnos de nosotros mismos hasta ser completamente unos desconocidos y muy alarmante darnos cuenta de la profunda desconexión que existe con nuestro cuerpo. La autoestima, esa relación que mantenemos con nosotros mismos a todos los niveles (social, económico, laboral, …), también se establece de una manera muy estrecha con nuestro cuerpo. ¿Eres capaz de reconocer las sensaciones que siente tu cuerpo? ¿las manejas? ¿Qué me dices del dolor o de aquellas más desagradables? Con la ira se tensa la musculatura de tu cuerpo, aprietas la mandíbula, frunces el ceño, … el miedo nos oprime el pecho o la garganta y la vergüenza es capaz de hacer que nos pongamos como un tomate. Si la ira tensa la musculatura, soltar la musculatura y relajarte te va a tranquilizar. Nuestra mente y nuestro cuerpo están conectados. Ser consciente de esa relación y entrenar estrategias de autocontrol y regulación es profundamente útil. Ya sea ante dolores menstruales, a la hora de afrontar el parto, para llevar enfermedades con dolor crónico, ante tratamientos con efectos secundarios como la quimioterapia,...

El estrés es una sensación de tensión física y psicológica que experimentamos cuando existe un desajuste entre las exigencias que nos plantea nuestra vida y los recursos con los que contamos para hacer frente a dichas exigencias. Cuanto mayor sea la diferencia entre las exigencias y nuestros recursos, mayor será el estrés que padecemos. Un exceso de estrés es nocivo para nuestra salud. Genera trastornos y enfermedades como hipertensión, jaquecas, desajustes gastrointestinales o problemas cardiovasculares. Produce alteraciones en nuestro comportamiento, desde disminuir nuestro rendimiento hasta aumentar los riesgos de tomar decisiones equivocadas. Fomenta el abuso de sustancias como el alcohol como remedio peligroso para disminuir la tensión. En el trabajo corremos el riesgo de “quemarnos”, de agotarnos física y psíquicamente, con un gran sentimiento de insatisfacción personal y con una actitud fría y distante hacia compañeros y clientes. Todo esto hace que nos debamos tomar el estrés como algo muy serio. No es un problema de debilidad psicológica o algo que se va a pasar por sí solo con el tiempo. No se va a...

Tu salud física es una expresión de tu autoestima. Porque tu salud habla de ti, del tipo de vida que haces, de cómo te cuidas o te abandonas, de la atención con la que escuchas tu biología, habla incluso de cómo te conoces, de la importancia y valor que te das, de la fortaleza o fragilidad de tu sistema de defensas o de la coherencia entre lo que piensas, sientes y haces. Si la autoestima es la relación que mantienes contigo y cómo te sientes biológicamente tiene mucho que ver con cómo es esa relación. Porque existe una relación directa entre las emociones que sientes y tu salud. Para algunos autores, la enfermedad es el resultado de algún tipo de trauma, crisis o sufrimiento emocional muy intenso o sostenido durante largo tiempo, que termina cristalizando en una alteración en el cuerpo. Esa alteración es lo que denominamos enfermedad. Ser consciente de que emociones sientes, entender por qué las sientes, aprender a regularlas amplificando las que te hacen sentir bien y bajando el volumen a las que te...

El término resiliencia hace referencia a la capacidad de resistencia que tiene un metal a ser deformado. Es decir, si la vida nos pone a prueba y no nos doblamos ante ese reto, no nos rendimos, … estamos mostrando una gran resiliencia. Hay personas que tras un divorcio inesperado son capaces de resurgir de las cenizas, niños que sufrieron tremendos traumas convertirse en adultos de gran éxito, personas que ante la adversidad, se crecen y muestran una gran capacidad de aguante y serenidad, que se recuperan con mayor celeridad tras un episodio doloroso, personas que superan situaciones difíciles, críticas, adversas o catastróficas volviendo a ser ellos mismos. Muchos de nosotros no sabemos que tenemos esta capacidad hasta que nos vemos en situaciones extremas en las que te descubres a ti mismo sacando recursos para salir tú adelante y ayudando incluso a salir a otras personas. Accidentes, enfermedades graves, robos, guerras, inmigración, rupturas familiares, catástrofes naturales, fallecimientos repentinos, … es difícil saber cómo actuaríamos en situaciones similares. La autoestima y la resiliencia guardan una profunda relación. Es necesario estar muy...