EL NIÑO QUE LLEVAS DENTRO

¿Tienes dificultades con tus emociones? ¿Te cuesta respetar los límites? ¿Pierdes el contacto con la realidad?

Todos los niños y adolescentes que fuimos siguen viviendo dentro de nosotros. Todas esas experiencias pasadas y formas cambiantes de ser, todas esas vivencias, están dentro de ti. Muchos de tus problemas o dificultades actuales pueden tener origen en ese niño que fuiste y que quizás sigue estando herido.

Si con consciencia te observas y eres capaz de abrir tu mente o salir de la soberbia y atender a lo que tus allegados te dicen sobre tu manejo de la frustración, esa emoción que aparece cuando no se cumplen tus deseos o expectativas, si tienes tendencia a buscar la satisfacción inmediata, siendo incapaz de postergar las recompensas, y buscas ser independiente y autónomo, pero sin embargo, necesitas a los adultos existiendo una ambivalencia frente a la dependencia, estás reconociendo los indicadores de que tu niño interior está herido.

La codependencia, la agresividad, la desconfianza, la inseguridad y el miedo, la impulsividad, la indisciplina y la falta de límites, todas las adicciones y los comportamientos compulsivos, la apatía, la tristeza y el sentimiento de vacío y las pérdidas del contacto con la realidad, son expresiones de malestar asociadas a la necesidad de sanar la relación que tienes con tu pasado, con tu niño interior.

Trabajar esta relación interna como si de un hermano gemelo se tratara requiere, en primer lugar, del reconocimiento de que existe esa relación, aceptando que ese niño sigue estando dentro de nosotros independientemente de nuestra edad actual.

Una vez reconocido esto, nos aventuramos a su búsqueda tratando de reencontrarnos con él mediante el uso de objetos, recuerdos, trabajos escolares, fotografía y vídeos, … que te lleven a él.

Existen ejercicios de meditación o autohipnosis que te pueden ayudar en esa interiorización.

Escribir un diario sobre las heridas que sufrió, las necesidades no cubiertas que experimentó, lo que vas descubriendo y sintiendo en el proceso de reencuentro y sanación, etc. incluso escribiéndolo con la mano no dominante por la similitud que obtendrás con la letra que tuvo, puede ser una herramienta muy útil a lo largo de este proceso.

El siguiente paso sería la sanación propiamente dicha. Cerrar viejas heridas que aún duelen y comenzar con la reconciliación. Pídele perdón y perdónale por todo aquello que necesites superar. Quizás necesites pedirle perdón por haberle hecho pasar miedo o vergüenza, por haberle dejado solo o por no haberle aceptado como es o tienes que perdonarle por que se callara cuando le estaban maltratando y que no hiciera nada para evitar esas vejaciones que sufríais.

Sea lo que sea lo que tienes que dejar ir, hazlo.

Construye una nueva relación comprometiéndote a, quizás, no volver a dejarle solo nunca más, a aceptarle tal y como es y a, por ejemplo, no permitir que nadie vuelva a humillarle. Comprométete a 3 acuerdos claramente definidos y concreta cuáles serán las consecuencias en caso de incumplimiento.

Es el momento de volver a ti y sanar. Es crucial para reconstruir tu autoestima.

Frase: “El viaje más largo es el que se hace hacia el interior de uno mismo” · Hammarskjold

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RECOMENDACIÓN:

“The Kid

Willis es un hombre muy ocupado con poco tiempo para los sentimientos que, tras una experiencia sobrenatural, se encuentra con un niño que resulta ser él mismo de chico. Una comedia bondadosa con toques fantásticos para consumo familiar.

 

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