Blog de Parentepsis

El lenguaje del mundo está hecho de señales y sincronías. Para los iniciados, cuando tienes los ojos, la mente y el corazón abiertos eres capaz de verlas y de entenderlas. Porque la realidad continuamente te está hablando. Y lo hace de muchas maneras diferentes. Tus emociones son la primera señal. Cuando te sientes mal, tu cuerpo mediante tus sentimientos, se convierte en mensajero. Algo estás pensando o estás haciendo que no te ayuda. Cuando sientes emociones que te causan dolor como la ira, el miedo o la tristeza, te estás alejando del tipo de vida que deseas vivir. Las llamadas emociones negativas, aquellas con las que sufres, son tu señal interna que denuncia la incoherencia de tu conducta, la tendencia al victimismo o tu obsesión por las críticas, las quejas y los errores. En la misma línea están tus enfermedades, porque también forman parte del lenguaje de tu inconsciente. Tu biología te intenta comunicar de una forma no verbal algo que se refleja en tus pensamientos, tus emociones o tu conducta. Cada enfermedad tiene una razón y...

Hombres necesitados, inmaduros, groseros, agresivos, adictos, distantes, abusivos, crueles, hacia los que te sientes irremediablemente atraída, por los que sientes compasión y una plena convicción de que tu amor les sanará. ¿Te sueles ver atraída por su potencial? La raíz de esa atracción es nuestro propio deseo de ser amadas. Este tipo de relaciones habla de tu nivel de autoestima. Las mujeres estamos programadas tanto cultural como biológicamente para cuidar, amar, ayudar, consolar a los demás. Cuando todo lo que nosotras hacemos de manera natural con este fin no surte efecto, casi de manera inevitable tendemos a hacerlo con mucha más intensidad corriendo el riesgo de terminar enredadas en un proceso adictivo y destructivo. Y para poder hacerlo distorsionamos la realidad para, en lugar de ver a nuestra pareja como alguien peligroso, percibirlo como una víctima indefensa que necesita de toda nuestra comprensión y amor. Tenemos el don del amor desinteresado. Pensamos que una mujer puede ser capaz de cambiar a un hombre si lo ama lo suficiente. Podemos hacerlo y si somos mujeres es casi nuestro deber. ¿Por...

Hechos frente a palabras, actos frente a discursos, resultados frente a promesas, acciones frente a críticas. Hablar o hacer, porque del dicho al hecho hay un gran trecho. El lenguaje es una herramienta para la vida, pero no la sustituye. Vivir es hacer. Las palabras preceden a la acción en forma de pensamiento y la siguen en forma de explicaciones, pero no la suplantan. Las palabras se refieren al pasado, al futuro, a lo que pasó, a lo que pasará, a lo que pudo haber sido, a lo que podrá ser. La acción es ahora. Buenas intenciones, buenas palabras, pero no olvides que somos tan buenos como las cosas buenas que hacemos en nuestras vidas. Obras son amores y no buenas razones. Toda fórmula del éxito contiene como elemento principal la acción. Las palabras vacías manipulan, seducen, complacen, camelan e hipnotizan. Los actos convencen porque crean, construyen, inventan y producen. Las palabras a veces obsesionan, preocupan, inquietan y distraen. Los actos se ocupan, solucionan, focalizan y serenan. Las palabras moldean la acción a través de nuestros pensamientos....

La incertidumbre es lo que sentimos cuando salimos de la zona de confort. Dentro de ella tenemos la fantasía y la sensación de encontraros seguros y tranquilos. La zona de confort no es en realidad un espacio físico, son un territorio mental e imaginario, donde todo resulta predecible, conocido y familiar. Una especie de “corralito psicológico” estable y previsible. Sin cambios ni sorpresas que amenacen el orden interno. Los “Cisnes Negros” se mueven como fantasmas silenciosos fuera de la zona de confort. Hasta que irrumpen dentro de ella. Nassim Nicholas Taleb el creador de la “Teoría del Cisne Negro”, llama así a los sucesos imprevistos y sorprendentes, que tienen una alta repercusión en nuestras vidas y que solo explicamos a posteriori, una vez que han pasado. Los llama así, porque parece ser que hasta la llegada de los primeros exploradores al continente australiano todos los cisnes conocidos en Europa eran blancos. Taleb afirma que los grandes hechos que han marcado cambios y etapas en la historia, la ciencia, la cultura o la filosofía han sido Cisnes Negros....

¿Qué tal son tus menstruaciones? Muchas de nosotras sufrimos mensualmente un gran desequilibrio emocional debido al cambio hormonal. El síndrome premenstrual, ese amplio rango de síntomas emocionales o físicos que se presentan de 5 a 10 días antes de que una mujer comience su ciclo menstrual y generalmente desaparecen cuando la menstruación comienza o poco después, es el responsable de ese desequilibrio. O no? Podemos hacer algo? Ser capaces de manejar nuestras emociones ante cualquier situación es clave para consolidar una vida llena de autoestima. Sin entrar mucho en cómo el profundo dolor que muchas mujeres sufren que incluso interfiere en la vida diaria según los grados de intensidad, con síntomas tan molestos como sudores fríos, vómitos, diarrea, dolor de espalda y piernas, espasmos pélvicos...

Nuestro cerebro no es un ordenador que porta componentes nuevos, a la última, que rompe con diseños más antiguos y no porta elementos más antiguos. Nuestro mundo interior está construido por capas, no hubo revoluciones en nuestro desarrollo cerebral sino que hubo evoluciones. Sobre la capa de nuestros instintos, apareció la capa de nuestras emociones. Sobre la capa de nuestras emociones se desarrolló la capa de nuestros sentimientos. Las tres capas siguen ahí, en nuestro cerebro, activándose y actuando unas veces en armonía y otras en completo desorden y caos. En la armonía reside el autocontrol, en el caos reside el descontrol. De la capa más antigua, la instintividad, a la capa más reciente, la racionalidad, pasando por la capa intermedia, la emocionalidad. De lo más antiguo, que responde más rápido pero su análisis es más tosco, a lo más novedoso, que es más lento en su respuesta pero que afina mucho más. De la velocidad de la luz de un instinto a lo pausado de un pensamiento. De la premiosidad de una emoción a la...

A veces es relativamente fácil caer en la inercia y la rutina, en el “todos lo días lo mismo”, el abandono, la distracción y el vacío. Incluso es posible pasar a coquetear con determinadas adicciones para soportar esa sensación de aburrimiento y sustituir por la anestesia o la intensidad del instante lo que verdaderamente significa vivir. Perder la ilusión por lo que antes nos sentíamos motivados, y ver como se apaga la chispa que en otro tiempo encendía nuestro entusiasmo y nuestra pasión, puede ser en algunas ocasiones el camino que conduce a la depresión. La depresión es el pozo negro donde fermenta el desencanto, la tristeza, la desgana y el hastío. Por eso, es importante, que antes caer en el abismo con voluntad te plantees otras opciones. Algo diferente, tal vez algo que nunca has hecho y siempre has deseado, que te saque de ese estado de ingravidez emocional al que te ha llevado el canto de tus particulares sirenas. Te propongo cinco opciones para salir del bloqueo y recuperar tu autoestima. Puedes escoger una o...

El cambio es algo natural y continuo. Permanentemente estamos cambiando. A la hora de hacer esos cambios podemos afrontarlos desde diferentes perspectivas. Podemos cambiar de look, cambiar de coche, de ciudad, dejar la pareja, cambiar de trabajo o de profesión, podemos acoger un perro, tener un hijo, casarnos, pintar el salón, dejar de fumar, hacer dieta. Hay quién trata de cambiar lo que hace en su vida sin modificar en absoluto lo que piensa sobre esa conducta. Personas que dejan de fumar y siguen pensándolo desde la pérdida años después, que piensan que les gustaría seguir fumando, etc. O quién trata de cambiar el entorno para lograr el cambio que necesitan hacer en ellos mismos. Esperaré a que pasen las fiestas de Navidad para dejar de fumar o ya lo haré cuando no tenga tanto trabajo… E incluso esperan a que otras personas sean las que cambien para ellas hacerlo. Nada de esto va a funcionar. Para que el cambio sea real, profundo, sincero debe ser coherente. Debe alinear lo que pensamos, lo que sentimos y lo que hacemos. Si...

El mal: la maldad entendida como el ejercicio del poder que tiene cada persona para hacer daño a otros a propósito. El bien: la bondad entendida como el ejercicio del poder que tiene cada persona para beneficiar a otros a propósito. Es una elección, optar por usar el poder de uno para dañar o beneficiar. Ahí reside la clave entre las conductas malvadas y las conductas bondadosas: cómo, ante una misma situación, alguien elige hacer el mal y alguien elige hacer el bien. A veces los actos bondadosos son incómodos porque recuerdan a otros las decisiones de hacer el bien que no tomaron. La dificultad de la elección entre actuar desde el bien o desde el mal, cuando uno se enfrenta a un sistema deshumanizante, anónimo, que difumina las acciones individuales y relativiza el poder de hacer el bien de cada miembro. Cuando desde el entorno lo más cómodo es hacer el mal, es la conducta fácil que la mayoría pide y excusa. Incluso peor, cuando para el sistema, hacer el bien es hacer el tonto....

La autoestima es la relación que tú mantienes contigo. Es la única relación de la que no te podrás separar nunca. Por eso es importante que te lleves bien contigo. Porque cuando tu autoestima está sana, es decir te quieres y te valoras, te mueves por la realidad como por tu casa, y aunque tengas que resolver imprevistos lo haces con naturalidad y no transformas las dificultades en dramas Hay varias cuestiones muy concretas que tendrás que poner en marcha para mantener tu autoestima en forma día a día.   Acéptate. Estés en el punto en el que estés. Sano o enfermo, con trabajo o en el paro o con pareja o sin ella. Acéptate. Recuerda que aceptarte no significa que resignarte y aguantar. Tampoco que tengas que hacer que la situación en la que estás de repente te guste. Simplemente significa que a partir de este momento dejas de hacerte daño con lo que estás viviendo. Eso básicamente es dejar de criticarte y quejarte de ti.   Confía en ti. La confianza va en otra dirección. Se...