ACEPTA TU DOLOR

Es sorprendente como llegamos a separarnos de nosotros mismos hasta ser completamente unos desconocidos y muy alarmante darnos cuenta de la profunda desconexión que existe con nuestro cuerpo.

La autoestima, esa relación que mantenemos con nosotros mismos a todos los niveles (social, económico, laboral, …), también se establece de una manera muy estrecha con nuestro cuerpo.

¿Eres capaz de reconocer las sensaciones que siente tu cuerpo? ¿las manejas? ¿Qué me dices del dolor o de aquellas más desagradables?

Con la ira se tensa la musculatura de tu cuerpo, aprietas la mandíbula, frunces el ceño, … el miedo nos oprime el pecho o la garganta y la vergüenza es capaz de hacer que nos pongamos como un tomate.

Si la ira tensa la musculatura, soltar la musculatura y relajarte te va a tranquilizar.

Nuestra mente y nuestro cuerpo están conectados.

Ser consciente de esa relación y entrenar estrategias de autocontrol y regulación es profundamente útil.

Ya sea ante dolores menstruales, a la hora de afrontar el parto, para llevar enfermedades con dolor crónico, ante tratamientos con efectos secundarios como la quimioterapia, para frenar una crisis de ansiedad o controlar un ataque de nervios con tus hijos en el supermercado, aprender a reconectarnos con nuestro cuerpo puede mejorar nuestra calidad de vida.

Ante esas sensaciones dolorosas reaccionamos pensando cosas como que algo falla, algo no debería estar pasando, esto no está bien, va a ir a más… lo que nos coloca en una posición de defensa ante lo que consideramos el enemigo, sentimos miedo y dirigimos toda nuestra energía a hacerlo desaparecer.

¿Y si te dijera que trataras de aceptar tu dolor sin caer en la confusión del miedo y así poder escuchar el mensaje que esa sensación trae para ti y responder con mayor claridad?

Sí, justamente de eso se trata. De Aceptar tu dolor.

No intentes controlarlo ni frenarlo. Sientes dolor porque estás vivo. El dolor tiene una función (por ejemplo, el dolor del parto advierte de que ahora no hay nada más importante que dar a luz a este bebé lo que mantiene concentrada toda tu energía en esa misión). Recíbelo con claridad y presencia y verás que el dolor no es más que dolor.

El miedo lo multiplica, siendo la parte más desagradable de esa experiencia que vives.

Reconocer lo que estás sufriendo es liberador, nombra mentalmente el flujo de pensamientos, sentimientos y sensaciones que estás experimentando (“tengo dolor”, “siento miedo”, …), acoge la experiencia con presencia y cariño e imagina las partes de tu cuerpo que te duelen bañadas de un color que para ti sea sanador y trata sobre todo de no resistirte a él ya que eso puede crear nuevos niveles de síntomas y de sufrimientos.

Eres una persona maravillosa.

Frase: “El dolor es inevitable, el sufrimiento es optativo” · Dicho Popular

ESCÚCHALO AQUÍ:

RECOMENDACIÓN:

“Mundo pequeño · Món petit

«Món Petit (Mundo pequeño)»es un interesante documental de Marcel Barrena (Cuatro estaciones) que nos acerca al tema de la discapacidad física a través de un joven indomable que se resiste a su condición de paralítico, en una continua lucha contra las limitaciones y la enfermedad. El protagonista es Albert Casals, todo un ejemplo de superación y de que si se quiere se puede cumplir cualquier meta que nos propongamos…incluso, en sus propias carnes, dar la vuelta al mundo de forma improvisada y no planificada junto a su novia (sin dinero y sin equipaje).
No Comments

Sorry, the comment form is closed at this time.