02 Oct FRUSTRACIÓN, MOTIVACIÓN Y AUTOESTIMA
La frustración es la emoción que sentimos cuando una expectativa no se cumple, cuando lo que deseamos no es lo que obtenemos o simplemente cuando la cosas tardan en llegar o no llegan. Es la reacción que tiene un niño cuando le impedimos hacer algo que quiere o no le damos lo que pide. La frustración nos lleva a actuar de forma impulsiva, generalmente desproporcionada, con una alta tasa de malestar y sin valorar las consecuencias de nuestros actos. Normalmente va asociada a la rabia, pero también ir acompañada de miedo, tristeza o decepción. En cualquier caso emociones con connotaciones negativas. El control de la frustración es lo que se conoce como tolerancia a la frustración. Y desarrollar una buena resistencia a la frustración es algo que lleva tiempo y marca la diferencia entre una afectividad infantil y una adulta. Hay muchos adultos que frente a las contrariedades de la vida tienen reacciones infantiles, auténticas rabietas. De hecho muchos de los problemas que surgen durante la adolescencia y posteriormente guardan relación con las dificultades para manejar...