LA TIRANÍA DEL AUTOCONCEPTO

Nuestra cultura occidental ha acrecentado la necesidad imperiosa del “ser especiales y estar siempre por encima de la media”, calando y ahogando a la sociedad en un bucle de necesidad de aprobación y comparación compulsiva. Esta compulsivadad exagerada en búsqueda de aprobación externa, de alguien o algo, nos ha condenado a la pérdida de paz, libertad, felicidad y desarrollo personal.

Es necesario comprender que nuestro autoconcepto «La imagen que tenemos de nosotros mismos» está marcado por las diferentes interacciones que devienen entre la sociedad y la existencia de nuestra pluralidad de roles, máscaras o identidades adjudicadas, las cuales nos ayudan en nuestro día a día como vehículo que nos permite ir de aquí a allá capeando el temporal con sus consiguientes pesos y sobrecargas.

Quizás os suene este rezo, muy presente en estos nuevos tiempos: sé el más listo, el más espiritual, el que esté en mejor forma, el que más dinero genere, el que más logros y éxitos acumule; sé, sé y sé, nadie más allá de yo, mí, mío y es que es justo aquí, en este egocentrismo desmesurado, donde radica el problema de la tiranía del autoconcepto, marcado por la crítica devastadora que entra como choque entre lo que creemos que somos y la realidad. No somos perfectos, más bien imperfectos, no lo hacemos todo bien, más bien erramos en la mayoría de nuestros intentos, pensamos que no somos culpables y extrapolamos la culpa al de al lado… y todo esto por no saber diferenciar entre el verdadero valor personal y la complacencia externa.

En pleno siglo XXI, siglo del desarrollo tecnológico y personal, nosotros, los sujetos sociales, estamos cediendo ante la errática trampa de alimentar nuestro autoconcepto a base de grandes dosis de halagos, autoevaluación positiva y competición desmesurada. El resultado de este modelo de pensamiento está siendo devastador ya que la lucha por el reconocimiento está dando fuertes quebraderos de cabeza a nivel inter e intrapersonal. Trastornos como el miedo, ansiedad, la inseguridad, la depresión, la dependencia, la sensación de soledad y vergüenza se aposentan e instalan en nuestra psique y nuestra alma por no poder llegar a dichas demandas sociales o autoimpuestas.

¿Cómo podemos afrontar esta autotirania?

Dejar de juzgarnos y de evaluarnos, dejar de competir aceptando que la palabra «mejor» pierde valor cuando supone pisar a nuestro semejante. Establecer relaciones de amor, compasión y compromiso donde el error esté presente como forma natural en el proceso de la vida. Aceptar, escuchar y acunar nuestro dolor a través de la escucha activa de nuestras emociones. Trabajar la amabilidad y el cariño con uno mismo alejando las expectativas de perfección poco realistas y deshacernos del nudo de la autocrítica negativa.

Frase: “Estés donde estés, lo más importante es que estés en ti. Aunque no tengas nada, si te tienes, tienes todo” · Alejandro Jodorowsky

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RECOMENDACIÓN:

“La autoestima” · Luís Rojas Marcos

Rojas Marcos analiza los factores que determinan la idea de nuestro «yo», como la infancia, los valores culturales, el autocontrol, el odio a uno mismo, los estados depresivos, así como el papel de la autoestima en las relaciones con los demás. El autor defiende que entender las claves de la autoestima es una inversión muy segura, ya que, ¿hay algo más determinante en nuestra vida que cómo nos sentimos con nosotros mismos?

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