Nuestra cultura occidental ha acrecentado la necesidad imperiosa del “ser especiales y estar siempre por encima de la media”, calando y ahogando a la sociedad en un bucle de necesidad de aprobación y comparación compulsiva. Esta compulsivadad exagerada en búsqueda de aprobación externa, de alguien o algo, nos ha condenado a la pérdida de paz, libertad, felicidad y desarrollo personal. Es necesario comprender que nuestro autoconcepto "La imagen que tenemos de nosotros mismos" está marcado por...