PERSONAS CON TALENTO

Tener talento es tener pasión por la acción y los cambios y sentirse cómodo en ellos. Tener un alto nivel de confianza en uno mismo, apostar por sí mismo. Tener ganas de crecer sin estancarse en ningún sitio por muy “seguro” que parezca. Disfrutar de los retos, de la sensación de superarse en cada proyecto. No aceptar dirección mediocre y sí liderazgo que le motive y le provoque. Tener talento es aunar capacidad, compromiso y acción. Hay muchos tipos de talento, no sólo uno. Hay talento para vender, talento para dirigir, talento para actuar o talento para idear. Todos los tipos de talento tienen algo en común: alcanzan resultados superiores al resto. El talento sobresale dentro de un sistema… si el sistema se lo permite. El sistema puede ser una familia, una escuela, una universidad, una empresa, una asociació o un equipo deportivo. El sistema ha de motivar el talento si lo quiere aprovechar, porque si no lo perderá. Y eso es una tragedia.

Las personas con talento bien utilizado suelen ser personas con gran inteligencia intrapersonal e interpersonal. Se conocen bien a sí mismos y conocen bien a los demás. Utilizan la empatía para relacionarse de forma excelente con su entorno. Comprenden sus propias motivaciones y las motivaciones de los demás. Como saben gestionarse a sí mismos, también saben ayudar a los demás. No se aprovechan de otros, hacen crecer a los otros aún cuando éstos se quejen porque les sacan de su espacio de seguridad. El talento irrumpe, moviliza y agita.

Otro rasgo común del talento es que se muestra cómodo aprendiendo y desaprendiendo, no solamente acumulando conocimiento que puede quedar obsoleto con el tiempo. Por eso, el talento es innovador y es cuestionador. El talento provoca el cambio, genera crisis que algunos sistemas confunden con rebelión y peligro. Muchas personas talentosas fueron confundidas con ser hijos rebeldes, trabajadores contestatarios o alumnos malencarados. El sistema familiar, organizacional o académico no supo adaptarse a su talento y le resultó más cómodo etiquetarle de forma negativa. Un talento con autoestima es una fuerza arrebatadora que aúna poder, querer y actuar. No todos los sistemas están preparados para encauzar dicha fuerza. Y sin recursos, muchos talentos se pierden.

Frase: “El talento nunca es estático, siempre crece o muere” · Stephen King

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RECOMENDACIÓN:

“La nueva gestión del talento” · Pilar Jericó

La gestión del talento en las empresas es una labor compleja y sutil, cuyos ingredientes imprescindibles son saber identificarlo allí donde se encuentre, captarlo, desarrollarlo y retenerlo. Hay empresas que son excelentes captadoras de talento pero después no consiguen desarrollarlo o retenerlo. Por ello resulta cada vez más valioso el papel de un liderazgo capaz de equilibrar todas estas tareas relacionadas con el talento humano, para que las organizaciones y las personas puedan dar lo mejor de sí mismas.

 

1 Comment
  • Anónimo
    Posted at 13:34h, 10 octubre

    Elegante muy bueno gracias