ELIGE BIEN

A la hora de tomar decisiones, ya sea que sofá comprar, si volver a estudiar o no, en que acciones invertir o si cambiar de trabajo o no, hay una manera infalible para que tras la elección hecha no sientas que quizás no haya sido la mejor elección.

Sigmund Freud dijo “cuando tomo una decisión de poca importancia siempre me resulta útil valorar los pros y los contras. Sin embargo, en temas vitales…, la decisión debería surgir del inconsciente, de nuestro interior.”

Los psicólogos Ap Dijksterhuis y Zeger van Olden realizaron un experimento sobre la satisfacción en las elecciones mediante un procedimiento de elección de pósteres a partir de tres técnicas de análisis diferentes. La primera elección se tomaba a partir del examen, durante un minuto y medio, de 5 carteles anotando las principales razones por las que le gustaba o disgustaba cada uno de ellos, analizar las ideas escritas y tomar una decisión eligiendo el póster ganador. El segundo grupo de participantes miraba los 5 carteles y elegía el que más le gustara. Y por último, el tercer grupo, vieron los carteles durante poco tiempo, pasaban 5 minutos resolviendo anagramas difíciles para volver a ver brevemente los pósteres y tomar la decisión. Todos los participantes puntuaban lo mucho que le gustaba después de haber tomado la decisión.

Una vez hecha la elección y puntuada, los experimentadores regalaban el póster elegido a cada uno de los participantes del estudio.

Un mes después del experimento, los investigadores se pusieron en contacto con los participantes y les preguntaron si estaban satisfechos con su póster y por cuántos euros estarían dispuestos a venderlo.

Justo después del experimento, los que habían tomado la decisión tras una breve reflexión y los que habían hecho la elección tras los anagramas estaban bastante más seguros de la decisión que habían tomado que los que había tenido la oportunidad de analizar pros y contras de cada lámina.

Un mes después los participantes que habían resuelto los anagramas antes de escoger la lámina eran los que estaban más contentos con la decisión tomada y pedían mucho mas dinero para desprenderse de él.

A la hora de tomar las decisiones vitales que antes mencionábamos, los investigadores han obtenidos estos mismos resultados una y otra vez. Las personas que ven las opciones y después se ocupan en alguna actividad mental difícil, toman mejores decisiones que las demás.

Los psicólogos del estudio aseguran que los resultados tienen que ver con aprovechar el poder de la mente inconsciente. El análisis de la mente consciente tiene una capacidad limitada a la hora de decidir que hacer, se centra por esa limitación en los elementos más obvios y pierde la visión global ante asuntos complejos. La idea es saber que hay que decidir, distraer la mente consciente (por ejemplo contando hacia atrás de 3 en 3 o resolviendo anagramas) y permitir que el inconsciente trabaje en tomar la decisión.

Y para aumentar la posibilidad de no arrepentirnos de la decisión tomada, además de tomarla con el inconsciente, tendemos a valorar más fácilmente las consecuencia negativas de algo que sí ha sucedido interpretando las potenciales ventajas de manera interminable de lo que no ha sucedido. Por escoger este trabajo gano tan poco dinero, trabajo tantas horas,… y si hubiera elegido aquella maravillosa oferta ahora estaría ganando más, seguramente el trabajo sería menos pesado, etc. dado rienda suelta a nuestra imaginación.

Tener en cuenta esto a la hora de tomar una decisión importante te ayudará a hacerlo de forma más coherente y sentir que eres fiel a ti mismo.

Frase: “No hay palabras más tristes del habla o la pluma que “pudo haber sido”. John Greenleaf Whittier

ESCÚCHALO AQUÍ:

No Comments

Sorry, the comment form is closed at this time.