06 Abr TIMIDEZ Y AUTOESTIMA
Los tímidos suelen ser personas sensibles y con una gran capacidad de reflexión, a los que se les escapan pocos detalles cuando se relacionan con los demás. Es por esto que viven con mayor intensidad las experiencias de relación con otros, lo que les hace más proclives al miedo social. Es paradójico que lo que a veces les hace sufrir, su miedo, parte de una capacidad más elevada de lo habitual, su sensibilidad y su inteligencia. Son más fuertes de lo que ellos mismos creen, hasta alguien dijo una vez que había que evitar a toda costa a los enemigos tímidos. Desde esta sensibilidad mal gestionada, una persona tímida es más propensa a sentir el rechazo de otros por una simple palabra o gesto entre cientos de ellos, a idealizar a otros por parecer en un primer momento mejores comunicadores, más expresivos y ocurrentes en una conversación o a focalizarse en lo que deberían cambiar de sí mismos, como si ese hipotético elemento negativo fuese lo que les definiese globalmente. Por ejemplo, si se ponen rojos...