El síndrome del impostor se da en personas con una consolidada carrera de éxito que no terminan de relacionar sus logros con sus capacidades y sus talentos. Puede aparecer en la infancia y la adolescencia, explicando sus calificaciones académicas cómo una cuestión de buena suerte. Más tarde, cómo adultos, trasladan la misma forma de pensar, sentir y actuar, a su ejercicio profesional. Y piensan que están sobrevalorados y que algún día alguien descubrirá que no...

¿Tienes dificultades con tus emociones? ¿Te cuesta respetar los límites? ¿Pierdes el contacto con la realidad? Todos los niños y adolescentes que fuimos siguen viviendo dentro de nosotros. Todas esas experiencias pasadas y formas cambiantes de ser, todas esas vivencias, están dentro de ti. Muchos de tus problemas o dificultades actuales pueden tener origen en ese niño que fuiste y que quizás sigue estando herido. Si con consciencia te observas y eres capaz de abrir tu mente...

Existe un punto de no retorno a partir del cual algún aspecto de la realidad cambia para siempre. Puede ocurrir cuando conoces a alguien y a partir la sonrisa veintisiete por poner algún número, algo cambia para ti de manera definitiva. Y empiezas a mirar a esa persona de otra forma y la escuchas con otra atención. Y te descubres con pensamientos nuevos, haciendo cambios en tu escala de prioridades y en tu agenda. Y al...

¿Prácticas algún deporte? ¿Te planteas hacerlo pero no acabas de comprometerte? ¿No sabes muy bien como retomarlo? El deporte, sea el que sea, jugar a pádel, pedalear, nadar, el yoga o escalar montañas, es una fuente de autoestima. No solamente porque cuides de tu salud o de tu imagen o cambie tu estado de ánimo por eso de la liberación de endorfinas que sí, sino porque el deporte es un reto constante. Volver al gimnasio tras...

No es soñar como dormir, es soñar como vislumbrar, imaginar y fantasear. Soñar de verdad es apuntar muy alto con nuestra imaginación. Tan alto, que puede parecernos imposible. Somos capaces de matar nuestros sueños con cuchillos como la falta de tiempo, la falta de recursos, la falta de fuerzas o la falta de ayuda. Si no nos ilusiona, si no nos enciende, si no nos hace volar, entonces no es un sueño. Y la posibilidad...

Lo que comes muchas veces no guarda relación con tus necesidades reales de alimentación. Y en otras ocasiones son tus emociones o los hábitos sociales los que determinan lo que te acabas metiendo en la boca. Nada tiene que ver el hambre. Tu autoestima es la relación que tú mantienes contigo. Y esa relación también incluye la relación que tienes con tu cuerpo. Cuando escuchas a tu cuerpo con atención seguramente te das cuenta de que...

Es sorprendente como llegamos a separarnos de nosotros mismos hasta ser completamente unos desconocidos y muy alarmante darnos cuenta de la profunda desconexión que existe con nuestro cuerpo. La autoestima, esa relación que mantenemos con nosotros mismos a todos los niveles (social, económico, laboral, …), también se establece de una manera muy estrecha con nuestro cuerpo. ¿Eres capaz de reconocer las sensaciones que siente tu cuerpo? ¿las manejas? ¿Qué me dices del dolor o de aquellas...

Tu salud física es una expresión de tu autoestima. Porque tu salud habla de ti, del tipo de vida que haces, de cómo te cuidas o te abandonas, de la atención con la que escuchas tu biología, habla incluso de cómo te conoces, de la importancia y valor que te das, de la fortaleza o fragilidad de tu sistema de defensas o de la coherencia entre lo que piensas, sientes y haces. Si la autoestima es...

El término resiliencia hace referencia a la capacidad de resistencia que tiene un metal a ser deformado. Es decir, si la vida nos pone a prueba y no nos doblamos ante ese reto, no nos rendimos, … estamos mostrando una gran resiliencia. Hay personas que tras un divorcio inesperado son capaces de resurgir de las cenizas, niños que sufrieron tremendos traumas convertirse en adultos de gran éxito, personas que ante la adversidad, se crecen y muestran...

Decía Confucio que el hombre que comete un error y no lo corrige, comete un error más grande. Lo peor por tanto no es cometer un error, sino tratar de justificarlo y camuflarlo en vez de aprovecharlo. Ser obstinado y no aceptar lo que se ha hecho, por orgullo y ego. Creer que uno es omnipotente, infalible, que todo lo hace bien. Y lo que hace mal escapa a su control, es obra de otros...