REAFIRMÁNDOTE EN EL AUTOENGAÑO, «YO SOY ASÍ»

Cuantas veces habremos oído en boca de amigos, familiares, parejas, compañeros de trabajo o incluso por nosotros mismos “ yo soy así y ya no voy a cambiar”. Una frase comodín, recurrente, utilizada intencionalmente por aquellas personas que normalmente suelen repetir los mismos malos hábitos, las mismas malas costumbres o las mismas malas conductas, creyendo que por arte de magia, esgrimiendo dicha excusa, sus consecuencias naturales quedan subsanadas, obteniendo el perdón del entorno y de sus más allegados.

Para poder hacer frente a este cliché os lanzo la siguiente pregunta ¿Sois vosotros los mismos que hace uno, dos o tres años?…¿si?, ¿no?, ¿quizás?. Quisiera que en este breve lapso de tiempo, en el que nuestra mente activó infinidad de recuerdos, vislumbráramos cómo nuestra personalidad ha estado sujeta a infinidad de cambios. Para bien o para mal, nuestra personalidad ha ido ajustándose, moldeándose en base a nuestras experiencias vividas en cada una de nuestras diferentes etapas evolutivas; la juventud, la madurez y porque no también, nuestra vejez. Por lo tanto, la excusa de “ yo soy así” queda ahora más que nunca en entredicho.

La personalidad toma el protagonismo de este texto y es que para entenderlo debemos entender como la psicología estudia y percibe la personalidad. Desde la perspectiva terapéutica, la personalidad del ser humano es por decirlo de algún modo un “algo” intangible, que se traduce en algo palpable a través de la forma de pensar, de sentir, de actuar y de interpretar la realidad en la cual vivimos e interactuamos los seres humanos. Por ello nos resulta imposible concebir el concepto de personalidad como algo fijo e inmutable, ya que la vida en si misma, es un cambio abierto en constante evolución.

Entonces, ¿cómo cambiamos esta rigidez mental?

Básicamente es cuestión de actitud, de voluntad y de esfuerzo. Es imposible pretender cambiar clichés tan arraigados sin tomar conciencia de cómo somos y muchos no tenemos ningún interés en saber por qué somos así en realidad. El peso de conocernos, de trabajarnos, supone tal esfuerzo y carga psicológica que nos aferramos a respuestas fáciles carentes de sentido como “ yo soy así y no voy a cambiar”.

Al cambio siempre se le precede de un primer paso; creérselo. Lo curioso de nuestro cerebro es que éste es capaz de autoconvencerse a sí mismo a través de determinadas autoafirmaciones y llegar a modificar sutilmente nuestra identidad, nuestra personalidad, nuestra salud, nuestros hábitos o incluso nuestras adicciones más instauradas por otras mucho más amables, sin embargo, con el pensamiento simplemente no basta y es que todo cambio sin dedicación y esfuerzo no es más que humo.

Por lo tanto si nuestra voluntad es férrea, podremos predisponernos hacia determinados objetivos y preparar un escenario propicio para alcanzarlos. Para ello deberemos atender con cuidado a nuestro lenguaje, cambiando sentencias que nos llevan al fracaso por otras un tanto más bondadosas, como:“puedo hacerlo y voy a dejar de dar tanta importancia al resultado” , “ lo nuevo puede ser fascinante” etc, ya que no se trata de engañarse a uno mismo con palabras bonitas, más bien se trata de preparar nuestro cerebro para enfocarlo hacia la vía adecuada para afrontar cualquier situación, actividad o dificultad.

Frase: “La personalidad del hombre determina por anticipado la medida de su posible fortuna” · Arthur Shopenhauer

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RECOMENDACIÓN:

“Conoce tu personalidad” · Javier de las Heras

Este libro nos enseña algo que todos hemos deseado siempre: conocer nuestra personalidad, saber por qué somos como somos, entender nuestras reacciones y sentimientos, así como comprender nuestras diferencias respecto a los demás. -¿Es lo mismo la forma de ser que el temperamento? -¿Cuáles son las características de una personalidad aprensiva? -¿Qué hace feliz a un melancólico? -¿Cuáles son las causas de un trastorno narcisista? -¿Es la doble personalidad un problema severo? -¿Ayudan realmente los tests a conocerse mejor? Una obra que demuestra que la personalidad abarca multitud de características y que éstas se organizan en una estructura psicológica compleja, específica de cada persona. Un particular modo de sentir, pensar, valorar, comportarse y, también, de interpretar y afrontar la realidad.

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