INTEGRIDAD Y AUTOESTIMA

Entendemos la autoestima como la relación que mantienes contigo mismo.

Al igual que si se tratara de la relación con cualquier otra persona, si te hablas bien, te dedicas tiempo, eres cariñoso y amable, te procuras lo mejor, te cuidas, te quieres, te das valor, etc. mantendrás una interacción sana. Tener una sana relación con uno mismo siempre se traduce en felicidad.

Cultiva en ella la integridad. Tener integridad implica ser honesto contigo mismo y no engañarte ante una situación.

El autoengaño está en la base de muchas de nuestras peores decisiones.

Si no somos capaces de valorar la realidad que nos rodea de una manera objetiva es difícil que actuemos en consecuencia y que nuestra respuesta sea adecuada a esa situación. Querer creer que el chico que acabamos de conocer es de fiar y decidir prestarle el dinero que tanto necesita cuando hay señales, que nos negamos a ver, de que quizás nos estafe podría ser un ejemplo de esa ceguera.

La mayoría de nuestros problemas están ocasionados porque nos engañamos a nosotros mismos. De hecho, cuando alguien trata de hacernos ver, consciente o inconscientemente, algo que hacemos mal, que convendría revisar, que molesta a los demás, que nos daña, etc. reaccionamos ofendiéndonos profundamente.

Si esa es nuestra respuesta, optan por callar y dejarnos hacer.

No suele ser habitual el análisis y la introspección y como consecuencia la consciencia y la responsabilidad de nuestras decisiones y sus consecuencias. A veces lo tenemos tan cerca que no somos capaces de ver de qué se trata.

Vivimos la vida y me considero afortunado o valoro que tengo muy mala suerte siendo una cosa casi del destino encontrar un buen trabajo, ganar dinero, encontrar una buena pareja o tener salud.

Tomar las ilusiones por realidades es un error. Que creamos en esa ilusión no la va a convertir en realidad. Contarnos que tenemos una relación de pareja ideal cuando él a veces me trata mal, una vida de fábula que en realidad hay mucho de escaparate, una salud de hierro mientras consumo algún tipo de droga o la vida social que quiero tener porque prefiero la soledad que aguantar a según quién, es engañarte. Reconócelo y no te hagas eso a ti mismo.

Es el ego el que se aferra a esas ilusiones.

A veces somos incapaces de ver nuestra propia ilusión. No estamos acostumbrados a ser honestos con nosotros mismos. Y esa tendencia a una visión sesgada se convierte en un mecanismo de defensa de una realidad que se ofrece dolorosa.

Analiza tu propia experiencia, reconoce la realidad, aparca a tu ego y escucha a los que les importas sin reaccionar en defensa, pidiéndoles honestidad.

¿No te ha pasado nunca o has conocido de cerca a alguna persona que vivió ciega unos años y al despertar todo el mundo le dijo que ellos veían como se perdía, que sabían que ese chico no le convenía o le engañaba?

Ellos no podían ser sinceros y tú no querías saber la verdad. Querías creer.

Para encontrar la verdad, debes buscarla.

Frase: “La integridad es la esencia de todo éxito” · Buckminster fuller

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RECOMENDACIÓN:

“Sí o no” · Spencer Johnson

Las malas decisiones se basan en ilusiones que en su momento tomamos por realidades, mientras que las decisiones acertadas se basan en realidades reconocidas a tiempo. Tras varios años de estudio, Spencer Johnson descubrió un sistema fiable para saber decir Sí a lo que nos funciona bien y No a lo que no nos funciona. Un sistema perfectamente aplicable tanto al ámbito profesional como al de la vida privada. En clave de fábula, mediante el ameno relato de un viaje de aprendizaje el autor nos enseña a centrarnos en las necesidades reales por encima de los deseos y a reconocer las opciones poco evidentes. Nos muestra también cómo mediante la integridad personal, la intuición y la introspección, podemos elegir la vía de acción más adecuada.

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