VENCER LOS MIEDOS

Todos tenemos algún tipo de miedo irracional y limitante que nos hace prisioneros y con el que saboteamos nuestro crecimiento personal. Las fobias son miedos intensos y desproporcionados ante objetos o situaciones concretas y cotidianas que te secuestran mentalmente llevándote a conductas de huida o evitación para escapar del miedo.

Tres son los indicadores que se manifiestan en las fobias. La tendencia a anticipar catástrofes mentales relacionadas con la temática fóbica que desbordan tus recursos para hacer frente a la situación. Predisposición a la evitación y la huida para escapar del objeto fóbico. Y cuando ya te encuentras expuesto a él, síntomas fisiológicos que van desde sequedad en la boca, hasta sensación de mareo, diarreas, sudoración, taquicardia, palidez o enrojecimiento.

El tema de estos miedos puede ser muy variado, en realidad cualquier cosa o circunstancia cotidiana y del día a día puede convertirse en objeto fóbico: Las arañas u otros animales como las ratas, los pájaros, los perros, los insectos o los caballos, la sangre, las inyecciones, los hospitales, las enfermedades o la muerte, los espacios cerrados o los grandes espacios abiertos, los viajes, los aviones o conducir el automóvil, las multitudes, la soledad o las tormentas.

Todos podemos tener cierto temor o rechazo ante determinadas situaciones u objetos. Lo que caracteriza a las fobias es la desproporción en la reacción, de manera que estos miedos son invalidantes y contaminantes. Te van inmovilizando poco a poco haciendo cada vez más pequeño tu espacio de seguridad y para ello pasan de unos temas a otros contaminando e infectando áreas de tu vida que antes estaban libres del temor fóbico. Dejarte atrapar por las fobias es limitar cada vez más tu vida, tus posibilidades y tu felicidad. Porque el pensamiento fóbico poco a poco se va extendiendo y te atrapa en la telaraña de la angustia y la indefensión, haciendo de tu realidad un espacio amenazante.

Las fobias siempre son un indicador de baja autoestima. Es la señal inequívoca de que el miedo es mayor que el amor, de que el temor fóbico ha secuestrado tu sistema de control emocional. Y vas a la deriva haciendo que tu inseguridad personal sea cada vez mayor y tu confianza en ti cada vez más pequeña. La fobia se instala en tu vida porque en algún momento te olvidaste de ti, perdiste la confianza básica y dejaste de quererte, para comenzar una huida que no tiene descanso. Y precisamente por desproporcionada e irracional, nada detiene la angustia fóbica que irá envenenando tus pensamientos, bloqueando tu conducta y haciendo que cada vez te sientas más incapaz.

Superar la fobia es siempre volver al amor. Porque el amor es lo contrario al miedo y tu valor se alimenta del amor y la conciencia. Tendrás que mirar de frente al tirano del miedo que te esclaviza y te limita manteniendo la mirada, sin engañarte, ni esconderte, recuperando la confianza de que tú puedes y eres capaz. Tendrás que repetirte muchas veces que “solo es miedo”. Y pasar a la acción enfrentándote precisamente con aquello que te aterroriza, sin huir, sintiendo el miedo para perder el miedo. Notando como el corazón se te dispara, como el sudor te chorrea, se te encoje el estómago, tiemblas, te sonrojas o se te seca la garganta. Todo da igual, “solo es miedo” y esos síntomas pronto desaparecerán. Todo menos volver a escapar y huir, esa es la prueba de tu amor por ti. Aguantar hasta el final ese instante es la demostración de que no te fallarás.

Y poco a poco irás notando como tu seguridad crece y tu confianza se hace mayor. Entontes con más tranquilidad te repetirás que “solo es miedo”, una cortina de humo, y detrás está tu libertad y tu poder.

Ahora, adelante porque tú puedes!

FRASE: “El que teme es un esclavo”. Seneca

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