EN LA ACEPTACIÓN ESTÁ LA SALVACIÓN

Ser capaces de aceptar es un don. Por suerte es una cualidad o habilidad que se entrena.

Aceptar es ser capaces de decir “esto es lo que hay” e implica dejar de hacernos daño con esa situación.

Oportunidades en el día a día, en la vida, no faltan. Y no lo digo porque la vida sea dura y cruel, la vida es la que es, sino porque ante esas situaciones que la vida nos presenta tenemos la oportunidad de elegir la actitud con la que la vamos a afrontar.

Al mojarnos los zapatos en un día de lluvia, al hacer una entrevista con más nervios de los que nos hubiese gustado, ante un retraso en el aeropuerto, una gripe que te impide hacer esa reunión tan importante o al ser diagnosticados por una grave enfermedad que cambiará tu vida, en la aceptación está la salvación.

Podemos quedarnos atrapados en la rabia, en la decepción, en una profunda tristeza o decir con fuerza, ¨esto es lo que hay”.

Queremos aceptar lo que nos pasa, aceptar la vida y aceptar a los demás sin ser capaces de acogernos a nosotros mismos con compasión y sin tan solo un pero.

El primer paso que debes dar está dentro de ti. Al igual que los grandes y verdaderos cambios, la aceptación debe darse desde dentro hacia fuera.

Aceptarte, quererte, confiar, darte valor, divertirte,… eso es autoestima.

Cuando sientes dolor, miedo, hostilidad, tiendes a juzgar, te sientes solo, inadecuado, estás metido en cualquier tipo de adicción (a sustancias, a actividades o a personas), te sientes angustiado, obsesionado, deprimido, … como dice la Dra. Brach, estás inmerso en el trance de falta de valía.

Lo que te falta es una parte muy importante de tu autoestima que es la aceptación.

Se da que cuando no nos aceptamos a nosotros mismos, nos rechazamos, avergonzamos o tratamos con dureza por ser como somos, por pasar por lo que pasamos o por sentirnos de esa manera.

Conocerte en profundidad y amar lo que descubras es clave para superar el dolor de la falta de adecuación.

Nos hemos convertido en verdaderos maestros para mitigar o camuflar ese dolor. Manteniéndonos ocupados casi hasta la extenuación, centrándonos en los defectos de los demás, aferrándonos a lo seguro en vez de arriesgar, viviendo en cualquier tiempo que no sea el momento presente… a fin de ocultar o compensar lo que consideramos que tenemos de malo.

Solo llegando hasta la raíz de nuestro sufrimiento y reconociendo su existencia somos capaces de alcanzar nuestra libertad y solo así lograremos aceptar lo que nos rodea.

 

Frase: “Lo único que os pido es esto: que hagáis perfecto el amor a vuestro yo” · Sri Nisargadatta

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RECOMENDACIÓN:

“Aceptación radical” · Tara Brach

Este libro quiere recordarte que puedes vivir tu vida con el corazón sabio y abierto de un Buda. A través de prácticas claras y sistemáticas, ilustradas por relatos de su propio viaje personal, y de las experiencias de sus discípulos y pacientes, Tara nos enseña modos sabios para nutrirnos a nosotros mismos, transformar nuestros padecimientos y recuperar nuestra plenitud. Aceptación radical nos despierta a nuestra naturaleza búdica, a esa felicidad y libertad fundamentales a las que tenemos derecho inalienable todos los seres humanos. Lee sus páginas despacio. Acoge en tu corazón sus palabras y sus prácticas. Deja que te guíen en tu camino. Desde su profunda experiencia como terapeuta, maestra de meditación y también madre, Tara Brach alumbra aquí un tema tan trascendental como es alcanzar la plenitud, la integridad y la sanación interior.

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