Ser capaces de aceptar es un don. Por suerte es una cualidad o habilidad que se entrena. Aceptar es ser capaces de decir “esto es lo que hay” e implica dejar de hacernos daño con esa situación. Oportunidades en el día a día, en la vida, no faltan. Y no lo digo porque la vida sea dura y cruel, la vida es la que es, sino porque ante esas situaciones que la vida nos presenta tenemos la...