EDUCA EN LO IMPORTANTE

Nos enseñan historia, geografía, matemáticas, incluso latín… y esta genial saber todas esas cosas. Son muy necesarias. Pero hoy, tras haber escrito 60 blog en parentepsis, quiero hablar de educar en lo importante.

La clave de la felicidad para mí no está en saber 10 idiomas, ser el mejor abogado, contar con un buen sueldo o con 20.000 euros en tu cuenta y tener un cuerpo 10, que no está nada mal. Pero hay muchas personas con esas características profundamente infelices o queriendo acabar con su vida.

¿Por qué?

Porque no toleran la frustración en su día a día, sea por un atasco en la autopista o por una reunión inesperada; porque confunde la autoeficacia con la autoestima y pueden ser muy capaces y tratarse fatal y no valorarse ni quererse en absoluto, en definitiva, porque no son inteligentes emocionalmente hablando.

Es crucial que se siga implantando en escuelas y, sobre todo, que se transmita y ejemplifique en los hogares un sistema educativo que coloque en un lugar destacado a la inteligencia emocional.

Ser feliz, para mí, no significa que todo te vaya bien ni que cada día estés alegre y sonrías.

En esta era del postureo y del mundo Instagram, de la apariencia y lo teatral, parece que la tristeza, el miedo, la preocupación o la rabia deben ser desterradas para no volver. Eso es ser feliz, sentirse bien siempre.

Educar en lo importante implica asumir que esas emociones no van a irse a ningún lado. Están aquí para quedarse porque son útiles, naturales, a veces imprescindibles. La clave está en aprender a manejarlas. Aceptarlas. Aprender a abrazar el dolor, llorar con ganas cuando has sufrido una pérdida, permitirte no sonreír cuando no tienes ganas, gritar con rabia en medio de un monte hasta que te quedes sin aire en los pulmones, … darle un hueco, dejarlas existir y llevarlas lo mejor que sepas, con mucha amabilidad.

Educar en lo importante, para mí, también conlleva aprender a soltar sin mirar atrás, lo que implica aprender a no juzgar, a no desear que hubiera sido de otra forma, o no preguntarte “por qué” o “y si…”, a no arrepentirte, etc. eso tan solo te dañará.  Desapegarte con facilidad de ideas, expectativas, pensamientos y creencias, de personas, de lugares, de objetos, de conductas y hábitos, de personajes que ejerces, …   y dejar ir con todo el amor.

Edúcate en lo importante, sé inteligente emocionalmente, aprende a manejar mejor tu frustración, tu tristeza, tu rabia, tu decepción, tu miedo y tu ansiedad, porque no son emociones malas, tan solo son emociones y, por último, aprende a soltar y no te apegues a nada.

Si desde bien pequeños nos educaran en lo importante, no seríamos más perfectos, pero si mucho más felices.

Nunca es tarde para ti y los tuyos. Las ganancias son todas.

Frase: “La vida no se trata de esperar a que pase la tormenta, se trata de aprender a bailar bajo la lluvia” · Vivian Greene

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RECOMENDACIÓN:

“Planta cuarta”

Esta película cuenta la historia de “Los Pelones”, un grupo de jóvenes enfermos de cáncer que vive el día a día en la planta de oncología de un hospital. Protagonizarán situaciones que harán que su amistad y sentimiento de pertenencia al grupo se refuercen, y lo harán a través de la alegría y el humor; instrumentos que, por otro lado, cada utiliza para enfrentarte a sus inquietudes, miedos y temores.

1 Comentario
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    Abel preciado
    Publicado a las 06:04h, 21 agosto Responder

    me parece un articulo muy realista, y si seria conveniente que en los sistemas educativos se implementara la capacidad de manejar emociones, en mi escuela creían o creen que solo los chicos problema necesitan este tipo de ayuda.

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