UN CLICK EN TU CEREBRO

No se puede cambiar haciendo lo de siempre. Parece obvio, ¿verdad? Cuando hacemos lo de siempre, ocurre lo de siempre. El cambio exige planteamientos y acciones diferentes. Si los problemas se repiten hablan de un cambio superficial lo que significa que hemos cambiado para no cambiar.

Hay que tener muy presente que todo cambio ofrece resistencias ya que el cerebro es de hábitos fijos. Algunas que pueden dificultar lo son la pereza, el miedo, el autoboicot, el olvido, la ansiedad, el aplazamiento, la desconfianza, la impaciencia,… y ante ellas la mejor arma que tenemos es la insistencia.

Los cambios hacia la autoestima, la felicidad y el crecimiento personal, los cambios profundos, comprometidos y coherentes se realizan desde dentro hacia fuera comenzando por cambiar la forma de pensar.

El conocimiento no es lo mismo que el entendimiento y un buen ejemplo de ello podemos apreciarlo en el experimento de un ingeniero estadounidense llamado Destin Sandlin quién trató de aprender a llevar una bicicleta alterada. La alteración consistía en que cuando girabas el manillar hacia la izquierda la rueda giraba a la derecha y cuando girabas el manillar a la derecha la rueda giraba a la izquierda. Justo a la inversa de lo que entendemos por lo habitual. Cuando pretendemos salir de lo que tenemos por costumbre y aprender a pensar de otra forma y actuar en consecuencia tenemos el conocimiento de cómo llevar la bicicleta pero no el entendimiento necesario, ni la práctica suficiente, como para mantenernos en lo alto de ella.

Una vez construimos una forma de pensar, unas sendas cerebrales marcadas, al querer cambiarlas, aun queriendo hacerlo, no podemos inicialmente.

Este astuto ingeniero se propuso aprender a manejar la bicicleta del revés y dedicó 5 minutos al día durante 8 meses. Con perseverancia e insistencia un día no podía andar en ella y al siguiente sin más fue capaz. Él lo describe como algo que se desbloqueó en su cerebro e hizo click permitiéndole manifestar el comportamiento distinto.

Curiosamente, al igual que cuando hacemos un cambio en nuestra manera de entendernos, de sentirnos y de comportarnos, previamente a generar un hábito, cualquier pequeña distracción instantáneamente hace que nuestro cerebro salte al viejo algoritmo de control, a los viejos patrones, cayendo de la bicicleta o volviendo a comportarnos como antes del cambio.

Si tu autoestima está dañada y realizas, superando las resistencias con mucha persistencia, un crecimiento personal profundo hacia el amor y la aceptación propia, al comienzo del cambio es probable que requieras mucha atención para mantener esa nueva construcción en pie pero apreciarás como poco a poco te acostumbras al cambio, automatizas respuestas y lo normal para ti será ese nuevo estado.

Destin Sandlin se preguntó si todavía era capaz de montar una bicicleta normal. Tras 20 minutos de pruebas, su cerebro volvió a su antiguo algoritmo consiguiendo de nuevo montar en bicicleta. Las sendas cerebrales que una vez construimos quedan impresas en nuestra red neuronal por lo que si decidimos volver a antiguos patrones de pensamiento, conductas o sentimientos, se reactivarán.

Las cosas no son como son, son como las vemos. Seas consciente de ello o no, estás eligiendo ver el mundo con un sesgo y en función de él construyes tu realidad.

Frase: «La verdera libertad consiste en el dominio absoluto de sí mismo». Michel de Montaigne

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