NUESTRA PRIMERA RELACIÓN

De todas las relaciones que construimos a lo largo de nuestras vidas, la primera es la que construimos con nosotras y con nosotros mismos. Es la primera en orden cronológico, porque empezó antes que ninguna otra. Es la primera, porque es la más importante. Y es la primera porque de ella son reflejo las demás. Todas la demás relaciones que construyamos a lo largo de nuestras vidas siguen a la que tenemos con nosotras y nosotros. La siguen porque empezaron después, porque son secundarias en importancia, y porque reflejan la primera.

Por estos motivos, si no tenemos una buena relación con nosotras y nosotros mismos, no es posible tener relaciones gratificantes con las personas que nos rodean: nuestras parejas, nuestros amigos, nuestras familias, nuestros vecinos, o nuestros compañeros y compañeras de trabajo. Pero tampoco será posible entablar relaciones gratificantes con nuestro entorno: nuestro hogar, nuestras posesiones materiales, nuestro trabajo, nuestra economía, etc. Si la relación que mantenemos con nosotras y nosotros mismos no es buena, tendremos propensión a pasar de un conflicto a otro con los demás, y a sentirnos insatisfechas o insatisfechos con nuestro entorno.

Es muy común que pasemos por alto la relación con nosotros. Le quitamos importancia, la relegamos a un segundo lugar, o la dejamos olvidada una temporada. Dejamos apartadas actividades, proyectos o ideas que pensamos o incluso dijimos que eran importantes para nosotros. No hay relación humana que florezca sin la atención, tiempo, dedicación y compromiso necesarios. Lo mismo sucede con nuestra primera relación. Jamás será positiva, gratificante, plena, si no nos damos atención, tiempo, dedicación y compromiso.

Darnos atención significa fijarnos en lo que somos, en lo que pensamos, lo que sentimos y lo que hacemos. Si no me doy cuenta de cómo me siento, no me estoy dado atención. Tampoco me doy atención si estoy haciendo una tarea al tiempo que pienso en otros asuntos. Darnos tiempo significa pasar tiempo con nosotras y nosotros mismos. Jamás estamos solas o solos: estamos con nosotras y nosotros mismos. El sentirnos mal porque necesitamos la presencia de otras personas, indica que tenemos que mejorar nuestra primera relación. Y deberíamos empezar por darnos más atención y más tiempo. Pero también tenemos que darnos dedicación. Esto quiere decir crear unas rutinas de actividades de las que disfrutamos y a las que damos prioridad por encima de todo lo demás: practicar un deporte, una afición, leer, escribir, pasear, … Las opciones para demostrarse dedicación a una y uno mismo son prácticamente infinitas. Las oportunidades para celebrar ser tú no tienen fin. Es mediante la dedicación que nos demostramos el valor de nuestra primera relación. Sin dedicación, la relación acabará enfriándose. Finalmente, darnos compromiso significa cumplir con lo que sabemos que nos conviene, no renunciar a nuestros valores, confiar siempre, animarnos cuando las cosas se ponen difíciles, no abandonar jamás el proyecto de ser cada vez más como nos gusta ser, de ser cada vez más auténticamente nosotras y nosotros mismos. Eso significa ser fiel a una o uno mismo.

Frase: “Antes de poder vivir con los demás tengo que vivir conmigo. Lo único que no se rige por la regla de la mayoría es la conciencia de una persona” · Harper Lee

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“Matar a un ruiseñor” · Harper Lee

En este libro, un clásico de la literatura estadounidense, galardonado con un premio Pulitzer, Harper Lee, la autora, consigue hacer emerger sobre el trasfondo de la novela (la desigualdad y discriminación racial) un relato sobre la importancia de la integridad y la tolerancia, y el coraje que requieren.

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