NO ES GRATIS

Algo a precio cero es irracionalmente excitante para las personas. Lo gratis atrae poderosamente y parece no haber razones para negarte a aceptar aquello que no aparenta tener coste alguno para ti ¿Si no tienes que pagar por ello, por qué no cogerlo? Es tan potente su hechizo que tu cerebro no es capaz de detectar las desventajas de lo gratuito y sólo admira las ventajas de no pagar. Pero tiene desventajas, bien ocultas eso sí, muchas veces más importantes que las ventajas que te obnubilan. En cuestión de dinero, puede ser tan fuerte en ti el miedo a perder que el coste cero parece borrar de un plumazo dicho riesgo. ¡No hay nada que perder! O eso parece.

Elegir una opción peor sólo porque es gratuita no es una buena elección. Generalmente lo mejor mantiene su valor y no se regala, es aquello peor quien necesita de la trampa de lo regalado para hacerse valer. Un segundo par de calcetines gratis no hacen mejor al primer par, en comparación con otro par más caro y de mejor calidad. Perderás el par de calcetines de alta calidad que tú querías antes de toparte con la oferta de lo gratuito. La calidad que tu autoestima reconoce que te mereces. Lo gratuito, ese objeto que te regalan, puede hacer que adquieras algo que en realidad no te hace falta y que queda amontonado sin utilidad.

Un día en el que no hay que pagar entrada en un museo, suele ser un día de gran afluencia de público, donde no se disfruta la experiencia del arte. Desde las colas para entrar hasta el tumulto ante cada obra de arte pasando por tomarte un café en la cafetería del museo, lo que podría haber sido una experiencia gratificante se convierte en un día poco aprovechado y que no fomenta las ganas de volver a visitar el museo. El tiempo que te ha robado el coste cero de la entrada en forma de esperas, lentitud y aglomeraciones, es un precio muy alto a pagar.

No hay solo “dolor” por pagar, por desprenderte del dinero que llevas en la cartera. También hay otro “dolor”, más peligroso a largo plazo, el dolor de no permitirte pagar por lo que tiene valor para ti. Si el valor es alto y su adquisición tiene sentido para ti, entonces comprarlo o no dependerá de tu autoestima, del valor que te des a ti mismo en comparación con el precio de lo que adquieres. Decidirás sí o no dependiendo del valor que te des a ti mismo. ¿Tú eres gratis?

Frase: “Acepto el fraude en el precio, pero nunca en la calidad” · Thomas Fuller

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RECOMENDACIÓN:

“Las trampas del deseo” · Dan Ariely

¿Por qué compramos lo que compramos? ¿Somos realmente dueños de nuestras decisiones o se nos puede manipular como consumidores? ¿Tienen trampa las ofertas? ¿Qué influye en que un producto nos parezca caro o barato? Este libro apasionante, riguroso y ameno responde a estas y otras muchas preguntas sobre nuestras decisiones cotidianas, como consumidores y como ciudadanos. El autor nos proporciona nuevas y sorprendentes
conclusiones sobre la naturaleza humana, que ayudarán al lector a tomar mejores decisiones en su vida personal y laboral.

 

1 Comentario
  • Anónimo
    Publicado a las 15:37h, 10 septiembre Responder

    Muy bueno

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