MEDITACIÓN PARA LA SALUD

Tu salud está muy relacionada con lo qué piensas y lo qué sientes. Y lo qué piensas y sientes te lleva a tomar unas decisiones u otras y con ellas a actuar de determinada manera, con lo que te creas una experiencia que refuerza lo que piensas y sientes. Y cuando esa experiencia se repite de forma sostenida en el tiempo se modifican tus hábitos y tus hábitos terminan modificando tu biología.

Puedes hacer esta meditación tras una sencilla relajación, después de haber tranquilizado tu respiración, tu mente y tu cuerpo. Si la tienes grabada puedes escucharla con los ojos cerrados tratando de concentrarte en sentirla y repitiéndola varias veces al día.

Sé consciente de como tú eres quien construye tu realidad. Tú eres el arquitecto de tu destino. Y construyes tu experiencia diaria con tus pensamientos, emociones y conductas. Por eso a partir de este momento, elijes con cuidado cada palabra que piensas y dices, te tratas de una forma amable y cariñosa, te responsabilizas de todo lo que sientes y actúas en consecuencia de una forma coherente.

Quieres y mereces una vida feliz y elijes pensamientos de salud, abundancia y amor. Al margen de cual sea tu salud actual, agradeces la salud que ya tienes en este momento y eres consciente de que siempre es posible mejorarla, te concentras en sentir tu cuerpo sano, fuerte, lleno de energía y vitalidad. Te concentras en sentir esas sensaciones corporales y las amplificas. Te concentras en sentir la Vida fluyendo en cada respiración que haces, en cada latido de tu corazón, en cada impulso nervioso.

Sueltas cualquier resistencia, cualquier tensión, cualquier malestar físico o emocional y fluyes con la Vida que hay en ti y a tu alrededor.

La Vida es una energía que está en ti y en todo lo vivo que te rodea. Puedes sentirla en tu piel, en los ojos, en tus oídos, en tu tono muscular y en tu postura. Puedes sentirla en la temperatura de tu cuerpo, en tus huesos, tus órganos internos. Trata de sentirla también en el hígado y en el páncreas, no importa si no sabes exactamente donde están, tu inconsciente sabe como hacerlo. Siente la energía de la Vida en el interior de tu cuerpo, siéntela en los riñones, circulando por tu aparato digestivo, en tu aparato reproductor y sexual, en tu sistema inmunológico, en todo tu sistema celular.

Concéntrate en sentir la energía de la Vida en cada una de tus células y nota como vibran de salud y energía, en perfecta armonía entre ellas y con todo tu cuerpo. Y ahora conscientemente envíales amor y gratitud. Y puedes sentir como todo tu cuerpo reacciona de una forma positiva a esos pensamientos, emociones y sensaciones.

Al margen de la edad que tienes en este momento, de cualquier opinión externa o de cómo te encuentras, sabes y sientes que tú eres quien construye tu realidad, que con tus pensamientos y emociones modificas tu biología y que el milagro de la Vida se expresa en a través de ti y de tu cuerpo y responde con amor y bienestar cuando sientes ese tipo de emociones. Si te concentras puedes empezar a notarlo en este mismo momento. Porque cuando concentras tu atención en esas sensaciones físicas, modificas tu bioquímica y tu cerebro, modificas tu cuerpo y memorizas esos cambios en tu ADN, en tu memoria celular, en tu inconsciente y es la parte inmaterial que eres.

Date permiso para sentir la salud perfecta. Entra en la zona de milagros y permite que tu biológica armonice con a tus nuevos pensamientos y emociones. Nota como tu cuerpo cambia cuando piensas desde el amor, la felicidad y la abundancia.

Te comprometes contigo en este momento a cuidar de ti con amor ahora y siempre, y cuando lo haces todas tus células lo notan.

Sé consciente de cómo modificas tu realidad con tus palabras, tus pensamientos y tus emociones y como terminan materializándose en tu experiencia y en tu entorno. Sabes y sientes que este proceso ya ha empezado y que estás escribiendo en tus células un nuevo guión de salud. Y desde ahora empiezas a vivir cuidando tu cuerpo, tratándolo con amabilidad y humor. Por eso te ríes más, cuidas tu alimentación y tu descanso, haces actividades físicas y psicológicas con las que tu cuerpo se siente bien y te relaciones con personas que también cuidan su salud porque se aman a sí mismas.

Siente la alegría de vivir y el amor por la vida. Siéntelo en todas las células de tu cuerpo. Y allí donde vas, encuentras bienestar, vitalidad y amor porque es lo que tú llevas dentro de ti.

Repite esta meditación una y otra vez, repítela siempre que puedas varias veces al día, porque al hacerlo estás colocando la semilla de lo que afirmas en tu inconsciente y la Vida y el Universo se ponen en marcha para que lo que has afirmado de sus frutos.

Y así es desde este mismo momento.

FRASE: “La alegría es el componente principal en la salud” A. Murphy

ESCÚCHALO AQUÍ:

No hay comentarios

Deje un comentario