EL COSTE DE OPORTUNIDAD

El coste de oportunidad es aquello a lo que renunciamos cuando hacemos una elección o tomamos una decisión entre varias disponibles. Es un concepto relativamente poco conocido pero que es crucial en nuestras vidas, ya que plantea la difícil cuestión de si nuestros recursos más preciados (tiempo, amor, dinero…) estarían mejor invertidos en otro sitio.

No hay nada gratis, todo nos va a costar algo, mucho o poco, por lo que es importante que valoremos a qué renunciamos, qué sacrificamos cuando hacemos algo en lugar de hacer otras cosas. Por eso, en nuestras decisiones principales es bueno valorar no sólo qué queremos conseguir sino también qué nos estamos perdiendo.

El coste de oportunidad es un antídoto eficaz contra la pereza y el inmovilismo, contra la sensación de que es mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer, ya que nos recalca que no estar mal no significa estar bien.

El bienestar no es la ausencia de malestar, es la presencia de felicidad y prosperidad. Mantenernos en una situación de parálisis por miedo al cambio suele generar un coste de oportunidad demasiado elevado, al malgastar el recurso del tiempo, nuestro bien más preciado.

En nuestro bienestar financiero, también es un concepto clave, porque a través del coste de oportunidad podemos valorar la idoneidad de nuestro trabajo en contraposición a otros trabajos que podríamos realizar o la idoneidad de nuestras inversiones en contraposición a decisiones más rentables.

Hay limitados recursos y muchas oportunidades disponibles, con el objetivo difícil de sacar la máxima rentabilidad a nuestra vida con el menor riesgo posible a equivocarnos.

Pero la vida tiene un riesgo, una incertidumbre, una volatilidad que no puede ser modificada. La vida está para vivirla, no para controlarla. El sentido de la vida, aquello a lo que damos más valor y responde a la difícil cuestión que genera el coste de oportunidad, se basa más en nuestro criterio que en fórmulas infalibles. ¿Qué es lo más valioso para ti? Ese ha de ser el faro que guíe tus decisiones.

«Malgasté mi tiempo, ahora el tiempo me malgasta a mí»

William Shakespeare

ESCÚCHALO AQUÍ:

Sin comentarios

Envía un comentario