COMO DESARROLLAR TU FORTALEZA EMOCIONAL

En la vida hay problemas, conflictos, derrotas y decepciones. La vida es tan grande, contiene tantas experiencias que sólo los inconscientes, los ingenuos y los ególatras esperan no tener que enfrentarse nunca a situaciones que les superen, paralicen, descontrolen o desorienten. Desarrollar nuestra fortaleza emocional es uno de los ejercicios más necesarios para prepararnos para la vida, para afrontar todo aquello que sin duda viviremos y que requerirá de nosotros una destreza psicológica notable. La fortaleza emocional es, por tanto, la suma de los recursos psicológicos que nos permiten enfrentarnos a las adversidades y a los retos de nuestra vida y salir airosos de ellos.

El primer paso para desarrollar nuestra fortaleza emocional es tener una razón para enfrentarnos a las adversidades. Se trata de encontrar en nuestro interior aquellos motivos que justifiquen el esfuerzo de superar el invierno y llegar a la primavera. Es difícil soportar la tempestad sin la esperanza de un día soleado después. Tener un propósito otorga más fortaleza emocional que ser una veleta que cambia con cada golpe de viento. Con objetivos, nos afianzamos. Sin ellos, nos desequilibramos.

Y de eso trata el segundo paso para desarrollar nuestra fortaleza emocional, que aprendamos a equilbrarnos. Ni lo que parece malo es tan malo, ni lo que parece bueno es tan bueno. Desde personas que han arruinado su vida después de que les tocase la lotería hasta personas que han triunfado después de sufrir una gran catástrofe. Sobre todo, encontrar el equilibrio suficiente cuando todo parece que está pintado de negro y no hay esperanza posible en el futuro. Siempre acaba saliendo el sol.

El tercer paso para desarrollar nuestra fortaleza emocional es una mezcla de perdón y humor. Se trata de tener compasión de nosotros mismos y no fustigarnos con los errores que hayamos podido cometer. Lo hecho, hecho está y culpabilizarnos no va a hacer correr el tiempo hacia atrás. Reírnos de nosotros mismos, tomarnos con sentido del humor y sin exceso de gravedad es otro ejercicio saludable. Nosotros también podemos equivocarnos, tenemos el derecho a ser humanos.

Por último, un consejo: cuando más nos acordamos de nuestra fortaleza emocional, cuando más deseamos ser fuertes psicológicamente es en mitad de la tormenta. En ese momento, nos entra la prisa y queremos solucionar todo de forma rápida y contundente. La fortaleza emocional se distingue por la paciencia y la eficacia, con hacer las cosas de una en una, por no dar un paso sin haber asegurado el anterior. Pero sólo los fuertes son capaces de frenarse cuando el viento les empuja hacia la urgencia.

Frase: “En las profundidades del invierno finalmente aprendí que en mi interior habitaba un verano invencible” · Albert Camus

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RECOMENDACIÓN:

“Fortaleza emocional” · Tomás Navarro

A menudo subestimamos el efecto negativo de determinadas situaciones cotidianas. Creemos que no podemos hacer nada para dejar de sufrirlas y nos adaptamos a ellas sin ser conscientes de que con un pequeño gesto podemos imprimir un giro a nuestra vida. La clave reside en potenciar la fortaleza emocional para superar los momentos difíciles y afrontar de la mejor manera posible cada uno de los retos que el destino nos tiene reservados. En la medida en que logremos aumentar nuestra fortaleza emocional, podremos recuperar la ilusión por el trabajo y la pareja, vencer el miedo a lo desconocido y adaptarnos mejor a los cambios.

 

2 Comments
  • Guadalupe Oquendo.
    Posted at 00:41h, 23 julio

    Exelente!❤
    Me Encanto!❤

  • Anónimo
    Posted at 15:41h, 11 septiembre

    Que bueno gracias