¿Es posible llevarnos bien a pesar de nuestras diferencias? Estamos rodeados de disputas en nuestra familia, nuestro trabajo y nuestras amistades. Parece que la condición normal de las personas fuese el conflicto destructivo. Y al mismo tiempo, uno de los predictores de éxito de cualquier relación es la capacidad de resolver un conflicto de forma constructiva. El conflicto es una parte natural de la vida, que no se puede eliminar de ella. Es positivo porque genera...

La palabra demasiado convierte lo bueno en malo. Demasiado conciliador es convertir una visión adaptativa, armoniosa y tolerante del mundo en una visión acomodadiza, huidiza e indecisa del mismo. Demasiado conciliador es evitar los conflictos y olvidarse de uno mismo, un ataque frontal a la propia autoestima, al deseo legítimo de estar bien. Demasiado conciliador hace a la persona perezosa y lenta para con las propias necesidades, mal líder de sí misma y poco eficaz por...

Los conflictos forman parte de nuestra interacción con la realidad. Simplemente son la contrariedad que percibimos y sentimos cuando nuestras expectativas no se cumplen, cuando otras personas no nos comprenden y defienden una opinión opuesta a la nuestra, o reaccionan de un modo que nos frustra. Los conflictos son inherentes a las relaciones personales. Sin conflicto no hay relación real, todo es superficial. Otra cuestión en como lo gestionamos. Porque todos, directa o indirectamente, sabemos que una mala gestión del conflicto nos lleva a conductas...

No hay relación real sin conflictos. Ya sea en el trabajo, en la familia o en la pareja, la propia dinámica del día a día conlleva la aparición de desencuentros. Es un error de inmadurez confundir relación sana con relación sin problemas. La relación sana es la que resuelve los problemas, no la que los esconde. Esconder un conflicto genera una sensación de armonía artificial, donde la tensión se encuentra latente y estalla en momentos...