Son dos personas de la misma edad, nacieron el mismo año, dio la casualidad de que nacieran el mismo día, pero uno es un niño y el otro es un hombre. Son dos personas con los mismos estudios, el mismo trabajo y el mismo entorno pero uno es un niño y el otro es un hombre. Ambos están casados y son padres, pero uno es un niño y el otro es un hombre. Por fuera...

Estamos en un momento cultural que confunde la cantidad con la calidad, el más con el mejor. Los límites son cada vez más difusos y confusos y en la época de la superación, el desarrollo personal, el culto al cuerpo y la imagen, se glorifica el abandono y la dejadez como si fueran el remedio al estrés. Son tiempos paradójicos. Seguramente nunca hemos acumulado tanto y posiblemente jamás nos hemos sentido tan vacíos y tan torpes...

Con los años la percepción de la realidad se va modificando, el paso del tiempo hace que nos fijemos en cosas distintas a la juventud, que las valoremos de otra forma y lo que el la infancia parecía, divertido, en la juventud insoportable y en la madurez habíamos olvidado, en la vejez puede volver a llamar nuestra atención. Tal vez esa sea una de las claves del buen entendimiento entre abuelos y nietos. También cambian...