Vas conduciendo por la autopista, algo sucede con tu coche y no responde como esperas. Por un momento piensas que no tienes el control y puedes tener un accidente. Es una situación peligrosa. Tal vez choques con otro coche. Una sensación de pánico asciende por tu espalda, aprietas con las manos el volante hasta que los nudillos se quedan blancos, vuelves a pisar el freno, consigues reducir la velocidad y tratas de salir al arcén....

Cuando algo te gusta mucho, te apetece un montón o lo vives casi como una necesidad, puede ser comerte un trozo de chocolate, comprarte algo o estar con una persona concreta. Si no consigues quitártelo de la cabeza y quieres vivir esa experiencia a toda costa, estás sintiendo un fuerte deseo. Eduard Punset en “El alma está en el cerebro” afirma “el deseo nos saca de nosotros mismos, nos desubica, nos dispara y proyecta, nos vuelve...