Cierra los ojos y reflexiona sobre el concepto de abundancia. Es lo contrario al concepto de escasez. Es más una creencia, una forma de entender la realidad y una emoción, que una cuestión acumulativa, material o cuantitativa. Haz una respiración más profunda y mientras aspiras el aire, se consciente de la abundancia que hay a tu alrededor. Siente cómo se llenan tus pulmones y relaciona esa sensación con el concepto de abundancia. En este mismo instante...

La primera ley de la Autoestima afirma que “allí donde pones la atención, “eso” se expande”. Da igual lo que “eso” sea, tu inconsciente ni juzga, ni opina. Simplemente pone en marcha todo su poder para empezar el proceso multiplicador de experiencias que reflejen aquello en lo que tú te concentras. Si analizas la temática de tus pensamientos, tus contenidos de conciencia y aquellas cuestiones a las que le das vueltas una y otra vez dentro...