La persona que se victimiza se considera a sí misma y se comporta como tal, lamentándose por su mala suerte, por la agresión (real o imaginaria) sufrida, culpando a otros de lo que le sucede, quejándose y aclamando un “pobre de mí”. No hay nada que anule más a las personas, o que impida ejercer su poder y crecer en la adversidad, que esa tendencia psicológica a sufrir por lo vivido. Y puede que lo vivido haya sido dantesco, duro, abrumador o simplemente molesto como una violación, un atropello, un diagnóstico aterrador, o tan solo un pinchazo de una rueda antes de una reunión.  Suceda lo que suceda, tú puedes elegir cómo lo vas a llevar. Esa es tu última libertad. Nunca seas una víctima. Pase lo que te pase, no te victimices. Porque hacerlo te ancla en el problema, te quita todas las fuerzas, te hunde en la desesperación, te incapacita para el cambio, pierdes tu responsabilidad, y además atraerás a personas que tienden a machacar y desatar toda su agresividad con personas débiles y vulnerables y así es justo como te sentirás. También puede que te...

Cuando pudiendo ser feliz no lo eres, seguramente te estás excluyendo. La exclusión es la forma que tienes de vivir de una manera dolorosa cualquier tipo de experiencia cuando las circunstancias son objetivamente positivas y favorables. Puedes excluirte en solitario y no disfrutar de la salud que tienes o de la ciudad en la que vives. También puedes excluirte de otras personas y no ser feliz con unos amigos que te quieren o con un hijo que te adora. Seguramente te estás excluyendo cuando tu trabajo tiene muchos más aspectos positivos que negativos, porque cuentas con un buen contrato, ganas un sueldo aceptable, se te reconoce y dices tener un buen jefe, pero ni lo disfrutas, ni lo valoras. O cuando en opinión de cualquiera tienes una buena relación de pareja, que sabes que te quiere y te lo demuestra con hechos, pero tú pones más la atención en las carencias o en las cosas que fallan que en todos los valores que la relación te aporta y con los que creces. La exclusión tiene mucho que...