Todos y cada uno de nosotros tenemos un hermoso regalo que nos viene dado desde nuestra más temprana infancia: las emociones. Desde que nacemos disponemos de este termómetro emocional, una brújula que nos indica que dirección tomar para entender nuestra realidad, nuestro aquí, nuestro ahora, ayudándonos de manera natural a reconciliarnos con nuestro verdadero propósito: Ser felices. El problema surge cuando ser felices resulta ser nuestro problema. Por contradictorio que parezca, el cerebro humano está...