En la autoestima de las personas existen soportes que ayudan a mantenernos estables. Estos soportes son hábitos y costumbres positivas con los que mantenemos la salud física y mental. Los soportes básicos más habituales son:   Cuidar la alimentación: mantener una dieta sana y equilibrada, comer regularmente y al menos dos veces al día. Hacer algún ejercicio físico: caminar, correr, montar en bicicleta, nadar… Trabajar y tener horarios predecibles: aunque sea por turnos. Tener una actividad con sentido. Sentirse...