El olvido es patrimonio de tu inconsciente. No es ni tu conciencia ni tu fuerza de voluntad quienes deciden que borrar de tu memoria. Conscientemente solo puedes crear estrategias para tratar de recordar, “trucos” para asociar unos sucesos a otros, “claves” para memorizar, nombres, fechas o palabras. Pero solo la bestia sagrada de tu inconsciente tiene el poder de “resetear” tus neuronas hasta hacer desaparecer de tu memoria fragmentos de tu historia personal y devolverte...