El poder es una fuerza incontrolable. Es una mezcla de dominio, licencia y empuje que obnubila al más lúcido y desequilibra al más templado. El poder convierte en manipulador, mentiroso, abusador y frío a quien no se protege de él. No hay ser humano que controle al poder, es el mismo autoengaño que sufre el adicto cuando cree controlar la droga que consume. Quien quiere poseerlo, es poseído. Donde hay poder, hay psicópatas. Nacidos ya así...