Así como toda casa, grande o pequeña, se sustenta en sus cimientos así mismo todo ser humano se sustenta en sus principios. Los principios éticos que guían su conducta es lo que distingue al ser humano del resto de animales e incluso de otros primates que dicen llamarse hombres. Sin principios no hay humanidad. La integridad es uno de esos principios y el psicólogo Nathaniel Branden lo define muy bien: “La integridad consiste en la integración...