Pensar está sobrevalorado, es una habilidad más que te ha dado la evolución para sobrevivir en entornos cada vez más complejos. Pero no es más importante por ejemplo que comer. Pensar, estar preocupado por algo, no te va a alimentar. Darle vueltas a algo sin parar, en modo centrifugadora, no aporta nutrientes a tu organismo. Al pensar constantemente sobre problemas, preocupaciones, posibles fracasos y catástrofes futuras le estás dando más importancia a esta habilidad que...