Por mucho que tratemos de disimularlo y nos ocultemos bajo prendas de alta costura, recurramos a la cirugía estética o nos entreguemos con obsesión al más sofisticado estilismo, seguimos siendo mamíferos. Por más que se nos llene la boca hablando de cultura, mercados financieros, riqueza lingüística, arte, política o religión tal vez seamos la especie con mayor conciencia de su propia infelicidad y eso nos hace aun ser más desgraciados. Podemos sentir verdadero orgullo del...