Desde la Piscología entendemos la procrastinación como un sentimiento de ansiedad generado ante la presión inconsciente que sentimos antes de empezar o concluir una tarea. Adquirir el mal hábito de postergar, nos lleva a sustituir quehaceres más significativos por otros irrelevantes; y nos excusamos con argumentos del tipo: “Empezaré luego” , “Mañana es mejor momento”, “Ahora no me va bien”, “Justamente me hace falta esto para poder empezar”. Todo esto nos aleja de poder ir...