Como actores en paro que se resisten a aceptar su suerte, todos actuamos para un público imaginario. Se trata de aquellas conductas que realizamos “por el qué dirán”, los comportamientos o hábitos que mantenemos porque “siempre ha sido así”, o todas las ideas preconcebidas y razones múltiples con que justificamos muchos de nuestros actos. Cuando nos detenemos a reflexionar, incluso somos capaces de darnos cuenta de que no es eso lo que nosotros queremos, que...

Abrir chat
¿Necesitas ayuda?
Hola, ¿en qué puedo ayudarte?