El síndrome del impostor se da en personas con una consolidada carrera de éxito que no terminan de relacionar sus logros con sus capacidades y sus talentos. Puede aparecer en la infancia y la adolescencia, explicando sus calificaciones académicas cómo una cuestión de buena suerte. Más tarde, cómo adultos, trasladan la misma forma de pensar, sentir y actuar, a su ejercicio profesional. Y piensan que están sobrevalorados y que algún día alguien descubrirá que no...