A estas alturas del año ya sabrás si los propósitos ante la noche vieja eran reales. ¿Vas al gimnasio?, ¿qué tal la dieta?, ¿le has dicho que la quieres?, ¿sigues siendo exfumador?, … Al acabar el año, nos invade un sentimiento de cambio de ciclo que nos predispone a augurar nuevos comportamientos, sabedores de que seremos completamente capaces de llevarlos a cabo. Y es así. Eres totalmente capaz de cambiar, de ir al gimnasio con disciplina,...